Peronismo pone condiciones a Kirchner
-
CABA avanza en la licitación para construir estacionamientos debajo de plazas y parques
-
Paro de colectivos: el Ministro de Transporte bonaerense alertó que "muchas líneas están al borde de la quiebra"
Foto de familia ayer en el museoquinta de Juan Perón en la localidad de San Vicente y sin Néstor Kirchner. En el vagóntribuna que usó el general se mostraron Daniel Scioli, Eduardo Duhalde, José Manuel de la Sota, Jorge Obeid, Eduardo Camaño, José María Díaz Bancalari, la intendenta local Brígida Malacrida y su esposo, el senador Antonio Arcuri.
• Que Kirchner convoque a los mandatarios del PJ para discutir sobre el diseño de un plan económico que, se entiende, consideran que no existe. Esconde eso la demanda por ser convocados y atendidos por el Presidente que, en cambio, se quejaron, «recibe y se saca fotos con antiperonistas», en referencia a los transversales Luis Juez, Hermes Binner y Aníbal Ibarra. «Que las leyes se las voten ellos», patalearon los gobernadores.
Justamente, el festival de sonrisas con que el Presidente halagó el jueves pasado a Ibarra, Juez y Binner coronó la ráfaga de hechos que, eslabonados, enfurecieron a los peronistas, hartos del coqueteo de Kirchner con dirigentes ajenos al PJ.
Y la cumbre de ayer -oportuna o no- fue una respuesta.
«Se junta con éstos (por los transversales) pero a nosotros ni nos recibe», se quejaron De la Sota y Obeid, ante Scioli que miraba en silencio y un Duhalde inmutable que luego invitó a todos al museo de Perón donde contó, para arrimar una buena noticia, que Francisco de Narváez «prestará» $ 2 millones para construir el mausoleo.
Para entonces, la mesa se había ampliado. Al núcleo central, se sumaron Antonio Cafiero, Hugo Curto, Manuel Quindimil, Antonio Arcuri y su esposa Brígida, Jorge Sarghini -ahora al frente del BAPRO- y, entre otros, el intendente de Lomas de Zamora, Jorge Rossi.
Estos tuvieron que conformarse con el mini lunch servido en la confitería de la quinta-museo, el escenario, también emblemático, que eligió el peronismo para lanzar su advertencia al patagónico.
Y como provocación no había postal más explícita para incomodar a Kirchner: todos los citados, salvo Díaz Bancalari registran topetazos lejanos o recientes con el patagónico.




Dejá tu comentario