19 de noviembre 2004 - 00:00

Peronismo porteño tuvo dos festejos

Brindis en la mesa principal del festejo del Día de la Militancia en Parque Norte. Eduardo Rollano, el sindicalista José Santa María, Alberto Iribarne, Alberto Fernández y José Albistur.
Brindis en la mesa principal del festejo del Día de la Militancia en Parque Norte. Eduardo Rollano, el sindicalista José Santa María, Alberto Iribarne, Alberto Fernández y José Albistur.
Parte de los funcionarios del gobierno retrasaba ayer a la mañana su agenda como consecuencia de haber estado, la noche del miércoles, esperando el discurso de Alberto Fernández hasta pasadas las 23 en el Salón Dorado de Parque Norte, donde fue el único orador en los festejos oficiales del Día de la Militancia peronista. La cena se convocó a las 20.30, con estrictas invitaciones para la ocasión, que se repartieron a una variada concurrencia, nada acotada a los recuerdos del 17 de noviembre de 1974, cuando regresó Juan Perón al país, pero sí ajustada a la pertenencia a la Capital Federal, donde el kirchnerismo local intenta posicionar al jefe de Gabinete con principal referente. La demora se debió, como otras, a la «novela China».

Fernández
exaltó la condición peronista del gobierno y, sensible, habló del «partido» quizá con esa desazón que le deja ser creador y partícipe de otro partido, el de la Victoria, no el PJ, que justamente ya a esa hora del acto había realizado en la propia sede partidaria porteña su propio acto.

Este consistió en la entrega de diplomas a 220 dirigentes de distintas parroquias y tomaron la palabra, entre otros, Eduardo Rollano, Cristian Ritondo y José Minichillo, quienes salieron luego a cortar la calle Alsinacomo parte de los festejos. Allí mismo concurrió el interventor del PJ porteño, Ramón Ruiz, quien anunció que la fecha de internas para normalizar el partido sería el 17 de abril (otro retraso), ya no el 6 de marzo, a pedido de algunos militantes que ven que febrero, mes de vacaciones, no es el más apropiado para iniciar el cronograma electoral.

• Presencias

Conmovidos por el pasaje de películas donde aparecía Juan Perón, la concurrencia a Parque Norte no se distrajo en esos temas legales del peronismo, sino que puso fervor en entonar la Marcha Peronista en su versión completa y luego cánticos con música de Víctor Heredia sobre los desaparecidos, de acuerdo, claro, con el pasado de las mesas: desde «la gloriosa JP» o la llamada «Tendencia», un seleccionado que comulga sin divergencias con el gobierno.

Para más liturgia quizá, a la entrada se repartió una revista elaborada con diferentes discursos de Néstor Kirchner y la reproducción de los avisos publicitarios del gobierno. Ese número 1 del año I del ejemplar « Argentinos», además, obsequió un desplegable en papel ilustración con la foto de Kirchner dando un discurso y la leyenda «A la militancia» acompañada de una arenga a los «queridos compañeros y amigos».

Además de funcionarios ( Daniel Filmus, Alberto Iribarne, Héctor Cappacciolli, Julio Vitobello, Graciela Ocaña, a quien mencionó Fernández en su discurso, entre otros) y legisladores afines al gobierno ( Silvia La Ruffa, Miguel Talento, Claudio Ferreño, Juliana Marino, Chango Farías Gómez y varios más) estuvieron los hombres más ligados a Gustavo Béliz en sus momentos de éxito. Fue el caso de Jorge Srur, funcionario del Ministerio de Justicia, o Gabriel Picciano -menos conocido en ese entorno-, un empleado de la Legislatura porteña que supo manejar en el vecinal partido de Béliz, Nueva Dirigencia, todo lo referente a la administración partidaria.

También se vio a
Enrique Rodríguez, presidente de la Corporación Buenos Aires Sur, quien supo apostar un tiempo a la postulación de Adolfo Rodríguez Saá.

Otras presencias sorprendían en esa evocación donde se cantó varias veces y la Marcha Peronista. Por ejemplo, estuvo el titular del Banco Ciudad de Buenos Aires,
Eduardo Hecker, un ibarrista de la primera hora que ya frecuentaba al jefe de Gobierno cuando compartían militancia en el Partido Comunista. Toda una conversión que ha logrado Fernández y seguramente el sindicalista «Pepe» Santa María ( Porteros), a quien se atribuía la organización de la comida.

La convocatoria, sin duda, fue un éxito de
Fernández: dos mil personas y hasta una mesa artística y un show musical que se adjudicaba al secretario de Medios, José Albistur, con quien algunos allegados festejaban su cumpleaños -coincidente con el día peronistaen una de las mesas principales. Como invitado especial estuvo Rollano, que venía del otro acto formal del PJ porteño. El actual secretario parlamentario del bloque PJ en el Congreso es un peronista del entorno de Mauricio Macri, referencia que todos le conocen y así aclaraba que le habían cursado esa citación de honor con silla en la mesa central donde se sentó, claro, Fernández y también compartió Juan Carlos Dante Gullo, maestro de transversalidades.

Fernández
destacó que « estamos en un tiempo en que la política ha vuelto a ser valiosa» y que es «un tiempo maravilloso en que recreamos la utopía de que vale la pena estar orgulloso de ser argentino». Dijo que «sin embargo, la política tiene muchas deudas con los argentinos, pero el mayor triunfo de la política es que ahora nos juntamos para ver qué hacer y no para sacarle algo al partido». Lo aplaudieron todos los funcionarios, sindicalistas y demás presentes.

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