12 de octubre 2004 - 00:00

Peronistas intentan quitarle a Duhalde jefatura en Diputados

La inmovilidad actual del bloque peronista de Diputados -en la última reunión se repitió el faltazo de la mayoría- sólo se vio interrumpida por el comienzo de las hostilidades desde el kirchnerismo para intentar romper la dupla bonaerense que hoy comanda esa Cámara: Eduardo Camaño en la Presidencia y José María Díaz Bancalari en la jefatura de la bancada peronista. Aunque existe un acuerdo de no modificar el esquema de autoridades por dos años, es decir hasta diciembre de 2005, los legisladores habitués de la Casa Rosada comenzaron a plantear la necesidad de que el duhaldismo resigne alguno de los dos puestos, volviendo así al reparto histórico de fuerzas. En realidad, los bonaerenses tienen hoy de más -con relación a la estructura de poder clásica-a la presidencia del bloque PJ, ya que el control de Diputados siempre estuvo en manos de la provincia de Buenos Aires.

El problema es que esta vez la predilección de la Casa de Gobierno se cruza con la idea que tienen muchos diputados. Para Néstor Kirchner es más funcional la figura de Díaz Bancalari en el bloque, aunque le debe agradecer a Camaño la negociación con la oposición para conseguir la aprobación de las leyes más complicadas en el último año.

Por su parte, la situación actual de la bancada preocupa más de lo pensado tanto a duhaldistas como a cordobeses, santafesinos e independientes.

Si no hay mayores conflictos en el bloque es sólo por una sensación de apatía que recorre al peronismo y que Díaz Bancalari no consigue revertir.

• Influencia

El kirchnerismo aprovecha esta situación y lo hace ver en cada reunión de bloque. Sean 20 o 40 los presentes en esas reuniones -número históricamente bajísimo si se toma en cuenta que hoy la bancada está integrada por 129 diputadosno pierden oportunidad en « bajar línea» kirchnerista, lo que termina exasperando al resto que se retira del salón, mientras los oficialistas extremos aplauden los relatos y las loas sobre los éxitos actuales del gobierno, como hacen Osvaldo Nemirovsci, Daniel Gallo o José Mongeló. En lo subterráneo, mientras tanto, crece en el bloque la influencia de algunos bonaerenses, como Graciela Camaño, que a fuerza de hacerse cargo-en medio de la apatía, terminan manejando la agenda del peronismo en el Congreso.

Ese cuadro fue aprovechado ya por
Eduardo Camaño para ampliar su base de sustentación dentro de la bancada PJ, sobre todo entre los sectores menos kirchneristas. El actual jefe de todos los Diputados -dato este no menor porque pesa en su elección el radicalismo con quien tiene excelentes relaciones-sabe que aunque exista un pacto de no agresión el mandato del control de la Cámara puede renovarse cada año, mientras que Díaz Bancalari formalmente debería disputar una renovación de su mando el año próximo.

Pero sea uno u otro puesto, los kirchneristas quieren concretar un avance en la estructura de poder que les es negado sistemáticamente por el duhaldismo desde que
Kirchner asumió el gobierno. Buscan un lugar de honor, que hace un año parecía reservado al santacruceño-Eduardo Arnold -un integrante del círculo íntimo de los Kirchner-, pero que ahora ha perdido poder de mando.

Pero ese juego al que aspiran los kirchneristas todavía no es tan simple de armar:

• Por los efectos prácticos,
Camaño y Díaz Bancalari son los primeros kirchneristas de la Cámara. Le garantizaron al gobierno, hasta ahora, la aprobación de las leyes más complicadas, mientras los más oficialistas proclaman lealtad al Presidente pero pegan el faltazo en el recinto a la hora de dar quórum.

• Si bien
Díaz Bancalari está en una posición más anodina -se mantiene como referente de Duhalde pero al mismo tiempo responde a la Rosada-, ambos pertenecen al entramado del «manto duhaldista» que, de alguna forma, también cubre en Diputados a todos los que no son kirchneristas y garantiza un ambiente de convivencia mínima. En ese sentido, al sacar a Díaz Bancalari del bloque, aumentaría inmediatamente el poder del presidente del cuerpo.

• Pero sacarlo a Eduardo Camaño de la Cámara es « darle una patada a Duhalde», como relató ayer un santafesino. Y en esas condiciones no sólo el bloque dejaría de funcionar, sino que se desmembraría.
«Duhalde lo ratifica al 'Negro' (por Camaño) y Kirchner lo ratifica al 'Mono'. Ese es el juego», explican en el bloque, algo que ve claro en el apoyo de Hilda Chiche Duhalde a Camaño dentro del bloque, una relación que no siempre fue buena.

Dejá tu comentario

Te puede interesar