Eduardo Duhalde juró anoche como presidente de la Nación hasta el 10 de diciembre de 2003 ante la Asamblea Legislativa, que minutos antes lo había nominado por una resolución votada por el peronismo, radicales, la mitad del Frepaso, el cavallismo, el Polo Social y algunos diputados y senadores de partidos provinciales. A las 18, la Asamblea comenzó a sesionar e inmediatamente aceptó la renuncia a la presidencia de Adolfo Rodríguez Saá. El segundo tema a tratar era la nominación de Duhalde. Después de una maratón de reuniones el número para elegirlo presidente se había conseguido y se comenzó a preparar la liturgia para consagrar a un jefe de Estado. Juan Carlos Maqueda, como presidente de la Asamblea, anunció que cada presidente de bloque tendría 15 minutos para fundamentar la posición. Por esa vía se intentó acotar la duración y se fijó hora de votación a las 23. En ese mismo momento se acordó que Duhalde asumiera formal-mente en la Casa de Gobierno hoy a las 12.
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Mientras afuera del Congreso los manifestantes en apoyo de Duhalde seguían paseando a unos 200 metros y trompeándose con las columnas de Izquierda Unida, adentro del palacio se comenzó a colocar la clásica alfombra roja por la que entran y salen del Congreso normalmente los presidentes. Esta vez la alfombra tuvo que esperar a que uno de los cerrajeros del Congreso terminara de reparar la puerta principal de la explanada que fue violentada el sábado pasado por la madrugada de una de las manifestaciones de los últimos días.
Adentro del recinto comenzaban los discursos en medio de un ambiente sofocante ya que, por casualidad, falló el sistema de aire acondicionado y el calor se hacía insoportable. Una de las perjudicadas fue Hilda Chiche Duhalde, que intentó ver la sesión desde uno de los palcos pero debió salir agobiada por la temperatura. Duhalde en ese momentos esperaba en la Presidencia del Senado y seguía recibiendo a cada uno de los sectores del PJ, entre ellos José Manuel de la Sota, que después de hablar con él se retiró sin pasar por la Asamblea.
El primero en fundamentar la elección de Duhalde para presidente hasta el 10 de diciembre de 2003 fue José Luis Gioja, peronista por San Juan y jefe del bloque en el Senado: « Los últimos acontecimientos han llevado a toda la dirigencia política a replantear la Asamblea Legislativa anterior en cuanto a la necesidad de convocar a elecciones para el 3 de marzo de 2002. Estábamos seguros de que la gente era la que debía elegir a quién va a conducir el país hasta el 10 de diciembre de 2003. Sigo pensando que es el pueblo quien debe elegir libremente a sus representantes. Pero hoy urgidos por los acontecimientos que precipitaron la renuncia de Rodríguez Saá es que proponemos que el Dr. Eduardo Duhalde asuma como presidente hasta el 10 de diciembre de 2003, ampliando de este modo la posibilidad de llevar a cabo un plan de gobierno de emergencia concertado», fundamentó Gioja.
• Apoyo radical
Lo siguió el jefe del bloque radical del Senado, Carlos Maestro, que apoyó la postura del peronismo ratificando que la UCR siempre había sostenido la necesidad de completar el mandato presidencial hasta el año 2003.
Para ese momento los problemas del sistema financiero y los reclamos por el «corralito» sobre los depósitos ya se habían apoderado del recinto, y Elisa Carrió se metió de lleno pidiendo que se investigara el destino de los fondos: «Sabemos que 98% de los depósitos que quedaron en los bancos son menores a colocaciones de u$s 3.000. ¿Dónde está el otro dinero? ¿A quién se prestó el dinero que falta del sistema financiero? Las empresas aparecen como deudoras aquí y tienen el dinero fuera del país», protestó.
« Creemos y seguimos manteniendo que en plazos racionales, no es 60 días, debíamos conducirnos a la reconstrucción de la legitimidad que sólo se hace por la voluntad popular y éste fue el discurso de la mayoría en la asamblea anterior y que hoy cambia 180 grados. No podemos seguir come-tiendo irracionalidades. Si la semana pasada hubiéramos pensado con la grandeza que se exige y si hoy no pensamos en una grandeza mayor, vamos a estar en dos meses en una situación mas dramática. Yo tengo el deber moral de decirlo: hay que tener cuidado, los dioses antes de llevarse la gente la vuelven loca», dijo Carrió. «En estas condiciones no vamos a acompa-ñar el mandato hasta el año 2003 y tampoco estamos de acuerdo en ir a elecciones el 3 de marzo», sostuvo para fundamentar la abstención.
Varios diputados y senadores de partidos provinciales también se abstuvieron, como el demócrata santafesino Alberto Natale: «En estas horas que han corrido pudimos a lo sumo esbozar algunos puntos de la agenda futura. Ello nos lleva a la decisión de no poner obstáculos, pero no podemos tampoco comprometer nuestro voto afirmativo porque estaríamos suscribiendo decisiones que podrían no ser las nuestras», dijo.
El frepasista José Vitar defendió la posición de los ocho diputados de su bancada que no estaban dispuestos a convalidar a Duhalde como presidente hasta el año 2003. Criticó también el «corralito» financiero, habló de las causas y, después de haber hablado con Carlos Chacho Alvarez, pidió, como Carrió, elecciones en un plazo razonable.
Tal como en la Asamblea Legislativa anterior Guillermo Alchouron, en representación de Acción por la República, apoyó la postura del PJ.
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