5 de julio 2004 - 00:00

"Piqueduros" amenazan con ola de cortes si no ceden funcionarios

El plazo lo puso el gobierno. Pero los piqueteros retrucaron y le dieron rango de ultimátum: para esta semana los clanes más duros esperan un encuentro con ministros de Néstor Kirchner. Si la cumbre se suspende o fracasa, dispararán otra ola de protestas callejeras.

A poco de partir hacia Barcelona, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, acomodó su agenda para que antes del 9 de julio el gabinete social que integra junto a Alicia Kirchner, de Desarrollo Social; y Ginés González García, de Salud, reciba a los clanes piqueteros críticos.

En su origen fue un mensaje de distensión desde el gobierno hacia los duros en el pico de la crisis piquetera. Pero hasta anoche, a pesar de que la semana última hubo otro contacto entre funcionarios de Trabajo y los caciques combativos, la cita no tenía fecha.

Recién regresado de China, será Kirchner quien decidirá concretar o desactivar la reunión. El capítulo piquetero es uno de los que debe atender el Presidente en estos días y lo que determine sobre esa cita será un indicio de la política oficial.

Por lo pronto, ni Alicia Kirchner ni González García tenían, hasta ayer, agendado recibir a piqueteros.

En tanto, Tomada, desde Barcelona, hizo una defensagenérica de las agrupaciones de desocupados. « Representan una realidad social», dijo el ministro sin hacer distinciones entre críticos y dialoguistas, a pesar de que el gobierno marca claras diferencias entre unos y otros.

En rigor, hasta hace 20 días, cuando
Tomada los atendió en Trabajo, los duros ni siquiera tenían diálogo con el gobierno. El último miércoles, el secretario de Trabajo, Enrique Deibe, continuó la ronda al recibir a Néstor Pitrola del Polo Obrero y Alberto Ibarra del MTL, entre otros.

Pero
esa línea no incluye a Raúl Castells que en el primer turno envió a su lugarteniente Ovidio Pepe. En la segunda reunión, el MIJD ni participó. El jueves, en soledad, Castells volverá a marchar a los ministerios de Infraestructura, Trabajo y a la Secretaría de Agricultura.

Los lazos con los duros le dieron al gobierno un poco de aire: en una semana marcada por el crimen del dirigente de la oficialista FTV,
Martín Cisneros -que detonó la toma de la comisaría de La Boca-, el Bloque Piquetero y el MIJD de Castells bajaron el nivel de confrontación.

Se trata, sin embargo, de una tregua más técnica que política. Si no se produce otro encuentro o no reciben respuesta a su rosario de planteos, los
grupos combativos volverán a embestir contra el gobierno.

Los reclamos son repetidos: incrementar los cupos del Plan Jefas y Jefes de Hogar e incrementar el subsidio para los desocupados de
150 a 300 pesos.

Hay además otras dos cuestiones reclamadas por los duros:

• Que en la licitación de las obras públicas se incluya una cláusula para que las empresas privadas estén obligadas a que un porcentaje de los trabajadores que tomarán provenga de las «bolsas de trabajo» gestionadas por las agrupaciones piqueteras. Eso dependerá del Ministerio de Planificación Federal de
Julio De Vido.

• Que el Estado entregue becas estudiantiles a hijos de desocupados que están en edad escolar, plan que debe actuar bajo la órbita de la cartera de Educación de
Daniel Filmus.

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