Preocupa una marcha de piqueteros que hoy llegará a la Capital Federal por la amenaza de los manifestantes de impedir que la Policía los registre preventivamente. Aparte de los inconvenientes para circular, se suma ahora la tensión que provoca un posible enfrentamiento. Intentarán acampar en Plaza de Mayo en reclamo de más planes de asistencia. Si bien bajaron las adhesiones y creció el rechazo por ese tipo de protestas, el gobierno teme que los piqueteros pueden provocar situaciones conflictivas creando un clima que desembocaría en más violencia el 20 de diciembre, cuando a un año de la renuncia de Fernando de la Rúa, converjan más movimientos convocados por la fecha.
Nuevo día de caos tendrá la ciudad de Buenos Aires hoy, tras el anuncio de distintos movimientos de piqueteros, que amenazan con protagonizar una jornada violenta con la que pretenderán reclamar por más asistencialismo. Se enfrentarán con la Policía en la insistencia por aumentos en los planes que reciben, durante una marcha programada desde la media mañana. Quieren, entre otras cuestiones, que Hilda Chiche de Duhalde haga un plan «rescate» para ellos como el que está llevando adelante la esposa del Presidente por los niños desnutridos de la provincia de Tucumán.
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Estos grupos anunciaron que no permitirán que las fuerzas de seguridad les realice una revisión preventiva para evitar el ingreso en la Ciudad de Buenos Aires con elementos para la agresión, como viene haciendo en las últimas movilizaciones.
«No será aceptada ninguna revisión ni cacheo policial», desafiaron ayer.
Esa actitud preocupa al gobierno, que no está dispuesto a más concesiones. Ya les negó un aumento de $ 150 de los planes Jefas y Jefes de Hogar para elevar los actuales a $ 300, como tampoco se les otorgó la extensión de ese beneficio a los solteros y a mayores de 60 años. El rechazo a esas peticiones cortó el diálogo de esos movimientos con los funcionarios, que temen que los manifestantes provoquen situaciones de represión. La marcha está planificada para recordar a los dos piqueteros asesinados hace cinco meses en la localidad bonaerense de Avellaneda, hecho por el cual hay policías detenidos.
La agrupación Aníbal Verón, cuyos manifestantes se muestran encapuchados y portando palos, comenzará la manifestación desde Avellaneda y es la más dura contra la revisión policial. Otro movimiento, Trabajadores sin Techo, convocó conjuntamente, pero con la variante de intentar acampar frente a la Casa Rosada por tiempo indeterminado, en principio -de lograrlo-hasta el 20 de diciembre.
•Carpas
La movilización, a la que se plegarán asambleístas de diferentes barrios, empezará a las 11 en la estación de trenes de Avellaneda, donde murieron los dos jóvenes piqueteros, para ingresar luego en la Capital Federal y terminar con el levantamiento de carpas en Plaza de Mayo, según un sector de los organizadores de la protesta.
Entre las consignas contra la Policía, los piqueteros ya hablan de repudio: «A los salvajes que estuvieron uniformados o de civil aquel funesto 26 de junio les decimos que se vayan todos», y amenazan con permanecer de campamento hasta conseguir 10.000 planes más del gobierno.
El gobierno cree que, de todas maneras, las manifestaciones de este estilo están perdiendo adhesiones de otros sectores de la sociedad, que más bien rechazan la metodología de cortes de calles que entorpecen sus rutinas. Contabililizaron que en la última marcha, durante tres días, sólo participaron 4.800 personas en todo el país. Sin embargo, por esas mismas razones, el gobierno teme que los grupos más radicalizados, por perder adhesiones, provoquen situaciones conflictivas. En ese análisis, la fecha que más les preocupa es el próximo 20 de diciembre.
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