9 de febrero 2004 - 00:00

Piqueteros dominan el Ministerio de Trabajo y desvían auto presidencial

En flamantes carpas tipo iglú, el ala dura piquetera sigue acampada en el frente y en el hall del Ministerio de Trabajo, obstruyendo varias cuadras de Alem. Néstor Kirchner tendrá que recurrir sí o sí al helicóptero y no al auto desde Olivos para ir a trabajar a Casa de Gobierno.

Piqueteros dominan el Ministerio de Trabajo y desvían auto presidencial
El gobierno y los piqueteros que desde el viernes están instalados en el hall del Ministerio de Trabajo, se mantienen rígidos en sus posiciones con respecto a los planes Jefas y Jefes de Hogar que se dieron de baja por diversas irregularidades. El gobierno dice que no cederá en restituirlos y repite que tampoco habrá represión contra el grupo del ala dura de los piqueteros que mantiene una huelga de hambre que aseguran será por tiempo indeterminado. Es manifiesta la provocación de estos activistas ante la opinión pública: aparecen casi rechazando un acto de represión.

Los piqueteros amenazan en esa tensión con continuar la huelga de hambre que iniciaron el viernes pasado y el campamento que mantenían ayer en las puertas de la cartera laboral sobre la avenida Leandro Alem en el centro porteño, hasta conseguir los planes y plegar en ese reclamo al resto de los grupos piqueteros, algunos de los cuales se sumarán hoy a una protesta desde la mañana.

Esa situación amenaza con una semana de protestas que comenzará hoy según anunciaron los piqueteros del movimiento de Jubilados y Teresa Vive, grupos duros que se mantienen en el ministerio de Trabajo pero que agregarán al Bloque Piquetero, al menos ya lo anunciaba Néstor Pitrola del Partido Obrero, hoy en una marcha y el jueves en otra movilización para que se derogue la ley laboral, algo que a lo que el gobierno no se opone.

Una docena de carpas iglú y unas cien personas se desparramaban ayer sobre la avenida Alem entre Córdoba y Viamonte, en pleno centro de la Capital Federal a escasas cuadras de Plaza de Mayo,ante las puertas de la cartera laboral, custodiada por una hilera de policías. Mantas y bolsas de dormir se desplegaban sobre las veredas y en la calle en la cuadra donde tiene sede el ministerio, albergando la vigilia pertinaz de los piqueteros, que se dieron tiempo para show musical el sábado por la noc he. Unos diez de ellos permanecían en el hall del ministerio llevando a cabo una huelga de hambre con el dirigente Raúl Castells (Movimiento Jubilados) y Gustavo Giménez (Teresa Vive) entre ellos. Afuera muchos menos que el viernes, cuando se concentraron alrededor de 700 desocupados, permanecían acampando junto a la Trafic que posee el Movimiento de Jubilados de Castells, con la tranquilidad que les ofertó el Gobierno que se niega a reprimir y el poco tránsito que los domingos suele tener la zona.

• Corte

La avenida permanecía cortada por la policía desde Córdoba hasta la avenida Corrientes, lo que complicará hoy sí el tránsito porteño durante todo el día, con el agregado de los actos que anunciaron.

El ministerio remarcaba ayer su negativa a aceptar el reclamo de restituir esos planes que significan $ 35 millones mensuales:
«No vamos a reprimir, pero tampoco a dar más planes», repetía el vocero de Carlos Tomada.

Se indicó que los 252.500 planes que se dieron de baja responden a diversas irregularidades detectadas en un entrecruzamiento de datos que se realiza desde hace cinco meses:

•120.000 corresponden a personas que se integraron a un trabajo formal, que según la cartera laboral
«no son changas, son empleos, las changas no se registrar y el seguimiento se hace desde julio pasado, no es nuevo», como acusaron los piqueteros».

• 43.700 planes no fueron cobrados durante tres meses, por lo que se dan de baja de acuerdo con la norma que regula el beneficio.

• 34.000 correspondían a personas sin hijos menores a cargo como imponen los requisitos.

• 33.000 presentaban datos falsos o incorrectos en la documentación.

• 4.500 se trataban del mismo hijo para dos beneficiarios diferentes.

• 6.400 fueron dados de baja por los consejos consultivos municipales, debido a irregularidades o que no correspondía el beneficio.

• 4.000 estaban asignados a jubilados o empleados provinciales.

• 1.200 habían presentado declaración jurada de Ganancias en 2002, por lo que se entiende que trabajaban y no eran desocupados.

• 1.700 por irregularidades de distinto tipo, entre ellas, los 20 empleados del Ministerio de Trabajo que fueron denunciados por Tomada por cobrar plan de desocupados.

El gobierno consideró que el
hecho de que permanezcan unos 10 piqueteros en el hall central de su sede no significa que la misma «esté tomada» como ocurrió en octubre pasado, oportunidad que el ministro no pudo salir del lugar y terminó con una denuncia de los funcionarios.

Los piqueteros desafiaron ayer la dureza del gobierno, que les insinuó
«extorsionar» con el anuncio de la marcha a partir de hoy a las 10 que terminará a las 17, en la Capital Federal, ante la sede de Trabajo. Además, anunciaron que llevarán a cabo una Jornada Nacional de Lucha en todo el país que tendrá eje en el centro porteño. A esa medida se plegaban ayer otros movimientos como el Polo Obrero y resto del Bloque Piquetero Nacional, quienes protagonizarán, asimismo, una protesta el jueves para reclamar, en su caso, que se derogue la ley laboral sancionada durante el gobierno de Fernando de la Rúa.

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