Piqueteros forzaron a un fiscal a audiencia por TV
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Piqueteros, vecinos y familiares de Diego Lucena, asesinado hace 9 días en Isidro Casanova, tomaron ayer la fiscalía de La Matanza, donde derribaron vallas de seguridad y agredieron a policías. Exigieron a los fiscales Gustavo Banco y Raúl Cano explicaciones públicas sobre el curso de la causa que investiga el homicidio del joven.
Roberto Lucena reclamó el apartamiento del fiscal de Instrucción, Banco, a quien consideró «cómplice de los asesinos» por no haber investigado la pista policial, a la que apuntan la familia y allegados a la víctima.
Al grito de «asesinos, asesinos», los manifestantes, encabezados por Roberto Lucena y uno de sus hijos, Sergio, intentaron ingresar por la fuerza en la fiscalía, para lo cual derribaron las vallas de contención y apedrearon a los policías del Cuerpo de Guardia de Infantería, que debieron escudarse.
Mientras la reunión se llevaba adelante, los manifestantes que acompañan a la familia Lucena aguardaban en la calle, apostados con banderas. Antes de que se inicie el encuentro con los fiscales, llegó al lugar el diputado nacional por Autodeterminación y Libertad, Luis Zamora.
En el marco de la investigación de la causa, el fiscal Banco ordenó la detención de cuatro muchachos conocidos de Lucena, entre ellos quien en un principio fue el testigo que afirmó la teoría de la participación policial en el crimen.
• Clave
Este fue otro de los puntos que Roberto Lucena cuestionó a los investigadores judiciales, ya que insiste en que el crimen fue cometido por la Policía y no por conocidos de su hijo, como cree el fiscal.
Según indicaron investigadores del caso, la clave para ordenar estas detenciones fue el relato que hizo el lunes un nuevo testigo ante la Justicia que sería conocido, a su vez, de los ayer detenidos. «No puedo más con mi conciencia y quiero hablar», dijo este testigo ante el fiscal Banco para luego incriminar a los jóvenes detenidos en cinco allanamientos que se hicieron ayer por la mañana. Con estas detenciones, avaladas, según fuentes judiciales, por un total de once testimonios, pierde fuerza la hipótesis de la participación policial en el crimen, y gana espacio la idea de que a Lucena lo atacaron a golpes y asfixiaron como derivación de una pelea que tuvo con conocidos en el interior del boliche Invasión, aparentemente entre barras bravas de Almirante Brown y de otro equipo.
Las detenciones de los acusados fueron concretadas por policías de la Delegación de Investigaciones de La Matanza en una serie de allanamientos ordenados por el fiscal Banco y que tuvieron como principales escenarios cuatro viviendas de los partidos bonaerenses de Morón y La Matanza.
Del joven que quedó preso por encubrir el crimen y por falso testimonio, las fuentes dijeron que se trata del mismo testigo que, avalado por la familia de la víctima, había dicho que al salir de Invasión Tropical, tanto él como Diego empezaron a ser perseguidos por dos patrulleros. «Basándonos en el relato de por lo menos cuatro testigos, comprobamos que este muchacho mentía, que no sólo no existió la persecución policial sino que este testigo vio cómo mataban a Diego y no hizo nada para evitarlo», contó una fuente judicial. Los detenidos fueron indagados ayer y se indicó que para resolver el caso, la Policía Judicial de la Procuración General bonaerense colaborará en la investigación.



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