12 de julio 2002 - 00:00

PJ pone condiciones a Duhalde: quiere que levante "corralito" y abandone la interna

El peronismo de todo el país reflotó su rol de control sobre Eduardo Duhalde, algo que mostró ya en abril con el "Documento de los 14 puntos". Ahora los gobernadores del PJ le reclaman que antes de abandonar el gobierno se dedique a resolver tres cuestiones o deberes, que un sucesor necesita tener solucionados: 1) el "corralito", 2) la reforma del sistema bancario y 3) el orden público, es decir las consecuencias del activismo piquetero que corta rutas y produce agresiones sobre empresas, bancos y edificios públicos. Ayer, el Presidente recibió a hombres como Rubén Marín y Ramón Puerta, y se comunicó con varios gobernadores. En lo político todos le pidieron que se aparte de la puja por la candidatura presidencial, que no intente tener un "delfín" o candidato propio. En respuesta, el Presidente los intimó a que se forme la comisión de acción política dentro del PJ para establecer las reglas del juego.

PJ pone condiciones a Duhalde: quiere que levante corralito y abandone la interna
Desde dentro y fuera de su propio gobierno, Eduardo Duhalde recibió ayer la misma sugerencia. Que como Presidente no participe en la interna del PJ, es decir, que no se ponga a buscar a partir de ahora el ahijado que no consiguió en Carlos Reutemann. Todos los que dialogaron con él, le formularon ese pedido: «Si seguís avalando candidatos, como quisiste hacer con el 'Lole', serás el primero que se dañe. Le transferirás a ese candidato los problemas de tu gobierno y lo obligarás a hacer campaña en tu contra o a perder frente a (Carlos) Menem.» Este concepto, palabras más palabras menos, Duhalde lo escuchó de labios de Ramón Puerta (con quien almorzó), Rubén Marín (se entrevistó con él antes de una reunión con gobernadores radicales), Felipe Solá y José Manuel de la Sota, entre otros.

En vez de verlo manipulando la interna del PJ en busca de un sucesor-heredero, los principales dirigentes partidarios esperan que, antes de marcharse del poder Duhalde deje resueltos -o encaminados hacia la solución-tres problemas centrales: el del «corralito» financiero, el de la reestructuración del sistema financiero y el del orden público, afectado por la modalidad «piquetera». Es lo que le plantearon en la reunión de Santa Rosa los gobernadores y lo que le volverán a sugerir la próxima vez que lo visiten los mandatarios del interior (este tipo de reuniones será cada vez más espaciada en la medida en que se acerquen las elecciones).

La lógica que se instala en el PJ a partir de la renuncia de Reutemann, inspirada sobre todo en su fobia a convertirse en candidato de Duhalde, esmerila notoriamente el poder del gobierno: cualquier postulante que se lance a partir de ahora lo hará si no contra, por lo menos con indiferencia frente al oficialismo, lo que termina debilitando más a un gobierno de por sí ya enflaquecido.

Ayer el mandatario buscaba reponerse del golpe de la renuncia del santafesino, que inclusive tuvo alguna anécdota inconveniente: reunido con Otto Reich, Duhalde le anticipó al enviado de George W. Bush que «Reutemann será el candidato del PJ y tal vez el próximo presidente». Carlos Ruckauf empalideció cuando a la reunión ingresó un papelito con las primeras declaraciones en contrario del ex corredor de F-1.

Más allá de estos consejos al Presidente y de las aspiraciones de la dirigencia peronista, el duhaldismo siguió buscando ayer a un candidato que llene el hueco que dejó Reutemann. Es decir, un peronista que le permita al gobierno derrotar a Menem, impedir su llegada al poder. Duhalde buscó ayer contacto con De la Sota, habló con Solá, se reunió con Puerta y trató de ubicar en vano a Mauricio Macri en Rio de Janeiro, donde el presidente de Boca realizó ayer otro tramo de su gira brasileña. Sin embargo la mayoría de los contactos que se produjeron en el PJ fueron horizontales: pocos quisieron hablar con Duhalde y menos sellar un compromiso con él. Consciente de ese aislamiento, que podría hacerse más agudo con el paso del tiempo, el caudillo de Lomas de Zamora reclamó, sobre todo ante Marín, que se forme cuanto antes la comisión de Acción Política que se viene pergeñando para que el peronismo dirima su interna dentro de reglas que contengan a todos, es decir, que no produzcan secesiones. Marín es una figura decisiva del partido, donde ejerce la vicepresidencia. El pampeano concedió que la idea debe reflotarse. Para Duhalde el problema es vital: teme que, por el desgranamiento de candidaturas como la de Néstor Kirchner o Adolfo Rodríguez Saá, la carrera de Menem se vea facilitada dentro de la interna (supone que los votos de esos candidatos serán contrarios al ex presidente).

• Prioridad

De la Sota recorrió ayer el espinel de los demás mandatarios peronistas. Sondeó a todos, aclarando que «no pretendo ser el candidato del oficialismo, aunque me llaman desde Buenos Aires para eso. Consultó a gobernadores, pero también a jefes de distritos en los que el PJ es oposición. Sin embargo, la charla que más lo entusiasmó fue la que mantuvo con Reutemann. De la gobernación de Córdoba dejaron trascender, informalmente, que el mandatario de Santa Fe se pronunció ya a favor del cordobés, si es que decide dar pelea interna. A los duhaldistas los alienta que se lance esta candidatura, aunque no les resulte totalmente promisoria: «Hoy 'el Gallego' está muy desgastado, no mueve el amperímetro» confesó ayer un interlocutor permanente del Presidente con oficina en la Casa Rosada. Duhalde está atormentado por una encuesta que circuló ayer desde la mañana por las oficinas del oficialismo y que varios atribuyeron al sociólogo Julio Aurelio: en ese sondeo sobre el voto en la interna abierta del PJ Menem aparece con casi 35% igual que Adolfo Rodríguez Saá; Reutemann contaría con 13%, Kirchner con 6,3% y Macri con 11%. Estos números, que alarmaron a los seguidores de Duhalde, produjeron en casi todo el peronismo una necesidad de poner la interna «en pausa».

El gobernador bonaerense, Solá, también comenzó a examinar tímidamente sus chances para la carrera nacional, impulsado sobre todo por los que quieren que deje vacante la candidatura a gobernador. Anoche se dedicó a sondear a la línea media del peronismo en una reunión con la principal dirigencia de la primera sección electoral. «Podrías convocarlo a Solá para que sea tu candidato» sugirió Puerta, durante el almuerzo con Duhalde. «No, te va a llevar más el apunte a vos; a mí ya no me da corte» lamentó el Presidente.

Rodríguez Saá, por su parte, siguió ayer cultivando la provincia de Buenos Aires (igual que comenzó a hacer Menem). Hasta ahora frecuenta a la dirigencia del PJ y le muestra encuestas alentadoras. Pero a poco de sincerarse en las charlas admite que está armando un partido «por si me toca ir por afuera». Es lo que considera más probable.

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