7 de junio 2002 - 00:00

PJ y UCR hicieron fracasar sesión para caducar mandatos

La mayoría del PJ y el radicalismo en pleno impidieron que se discutiera ayer en Diputados la caducidad de los mandatos, que -mediante una renuncia masiva de legisladores-permitiría cumplir la demanda popular «que se vayan todos» y adelantar las elecciones generales.

Muy lejos del quórum de 129, la iniciativa de Ricardo Falú (PJ-Tucumán) sólo convocó 48 diputados para la sesión especial de la víspera: 15 compañeros de bancada -entre ellos, el comprovinciano del autor, Roque Alvarez; los santacruceños Sergio Acevedo y Mónica Cuney; Eduardo Di Cola (Córdoba); María Angélica Torrontegui, José L'Huillier y José Mirábile (San Luis); los santafesinos Angel Baltuzzi, Julio Gutiérrez y Héctor Cavallero; el bonaerense no duhaldista Ricardo «Lolo» Gómez; el porteño Gerardo Conte Grand; y el mendocino Arturo Lafall a-, varios miembros del ARI con Elisa Carrió a la cabeza, la azafata Alicia Castro (Frente para el Cambio) y parte del Interbloque Federal de partidos provinciales, liderado por Alberto Natale.

• Los radicales disimularon este vez cualquier querella de entrecasa y sacaron una declaración contundente contra el adelantamiento de la fecha de vencimiento de las bancas. El secretario general de la bancada UCR, Mario Capello, señaló que los autores de esa iniciativa, « lo mínimo que tendrían que hacer es presentar la renuncia a sus bancas, por una cuestión de decoro».

El bloque radical denunció que la propuesta de Falú, a la que calificó de «aberración jurídica», « no resiste el menor análisis constitucional, pues la Cámara de Diputados no tiene facultades para disponer la caducidad de mandato alguno», razón por la cual sería necesario llamar a una convención reformadora. « Nadie se aferra a las bancas surgidas de la voluntad popular sino que nos aferramos a la constitucionalidad e institucionalidad del sistema político vigente en la Argentina», concluyó orgánicamente la bancada.

• Al tanto de la polémica que se había desatado en el bloque peronista anteayer, cuando desautorizaron a Falú y a sus amigos, no sorprendió la ausencia de justicialistas en el recinto, o que algunos de los asistentes hubieran bajado al hemiciclo con la única premisa de defenestrar en público la propuesta. Alvarez, contradictor en Tucumán de Falú, se anotaba en esta posición. Afuera del recinto, esperaban para acompañarlo los menemistas Ricardo Quintela y Alejandra Oviedo, más el cordobés Oscar González, que promueven que haya comicios presidenciales en 120, pero discrepan en cuanto a la caducidad de mandatos.

• Continuismo

El bonaerense Miguel Saredi explicó por escrito su opinión disidente con Falú. « El proyecto tiene el enorme encanto de prometerle a la opinión pública la entrega de todos los cargos electivos; pero, como contrapartida, no cuenta ni ofrece a los electores la otra parte de la verdad: salvo que haya un cambio de reglas de juego en el sistema, serán electas en el futuro las mismas personas para continuar con la misma forma de hacer política», reflexionó Saredi, al mismo tiempo que ponía a disposición su eventual dimisión a la banca.

• Los provinciales de
Natale ya habían adelantado que consideraban imprescindible una reforma constitucional para realizar una renovación anticipada de diputados. De hecho, en la víspera, el Interbloque Federal presentó un revolucionario proyecto de modificación de la Constitución que permita remozar por completo la composición del cuerpo parlamentario de una sola vez. La convención debería declarar el fin de todos los mandatos desde el 10 de diciembre de 2003 -incluyendo a los suplentes-, e impedir que quienes terminen funciones vuelvan a presentes hasta que pase un período de 4 años (es decir que se podrían candidatear recién en 2007). Además, la constituyente debería dar por vencidas todas las designaciones del Ejecutivo con acuerdo legislativo (cúpula del BCRA, embajadores, jueces, etcétera).

• Lo más sorprendente en materia de asistencias fue la ausencia de
Luis Zamora, uno de los fogoneros en los medios del « que se vayan todos». Quizás al tanto de que Eduardo Camaño ni siquiera abriría una sesión en minoría con canilla libre de micrófonos (y cámaras de TV), dejó que participara su coequiper de Autodeterminación y Libertad, Bernardo Roselli. Es cierto que el presidente de la Cámara baja acostumbra habilitar una discusión testimonial, sin quórum, cuando -por lo menos- hay 70 legisladores sentados. Tampoco dieron los presentes los entrerrianos del PJ que alentaron originalmente a Falú, entre otros, Blanca Osuna y Teresa Ferrari.

Falú
se quejó ante los movileros porque Camaño « no respetó lo que estaba pactado» al no darles a los presentes « ni una fracción de segundo para levantar la mano y pedir un debate de minoría». Asimismo, reiteró que, junto con los otros diputados que respaldaron su iniciativa, insistirá « una, dos, tres o cien veces» con la convocatoria a una sesión especial « hasta que por fin se debata este tema, que no es el que pide Falú sino que es el que están pidiendo 37 millones de argentinos».

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