Plan de seguridad: un mapa de la interna anti-Kirchner
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Gustavo Béliz
La idea de llevar adelante intervenciones sobre las fuerzas de seguridad provinciales fue expuesta por primera vez por la portavoz más sincera del gobierno, Cristina Fernández de Kirchner, durante la sesión del Senado en la que se trató la legislación propuesta por Juan Carlos Blumberg. Habrá que ver ahora si mantiene esa tesis cuando se discuta en esa cámara el programa lanzado por Béliz.
Los cordobeses, por la voz del ministro de Seguridad, Carlos Alessandri, se quejaron de que se «proponga un plan localista, por el que las provincias van a financiar un programa para la Capital Federal y el conurbano, con el agravante de que ese refuerzo local, zonal, terminará expulsando delincuentes hacia nuestros distritos». Alessandri ya había dictaminado antes de concurrir a la reunión: «Béliz está lento de reflejos», había dicho.
El neuquino Luis Manganaro, quien expresa al gobernador y candidato presidencial Jorge Sobisch (acaso el dirigente por quien menos simpatías expresa Kirchner), fue igualmente severo con las ideas del ministro de Justicia. «Si dicen que es un plan nacional, ¿por qué no nos convocaronantes?», preguntó el viernes. Nadie se animó a decirle que Béliz debía lanzar su programa antes de que Blumberg llenara otra plaza.
• Sin respuesta
Otra pregunta incómoda del neuquino fue «¿por qué el gobierno no destinó al nivel municipal la Policía Metropolitana, que hoy es parte de la Federal, en vez de crear otra fuerza?». El ministro no contestó estos interrogantes y tampoco la razón por la cual en todo su programa, pretendidamente nacional, no aparecen referencias al narcotráfico,al terrorismo o al control de las fronteras.
El neuquino Manganaro también preguntó quién manejará el fideicomiso que piensa crearse, quién lo controlará y de dónde saldrán los fondos. Béliz prefirió contestar estas observaciones en la próxima reunión del Consejo,el 30, en Córdoba. Es lógico, cualquier respuesta que diera esa tarde podría ser desautorizada por Kirchner al otro día.
Mejor pisar sobre seguro y que lo más importante, el cargo de ministro, no corra riesgo. Por eso el joven apostólico apenas balbuceó generalidades, aun cuando le ofreció ya $ 100 millones a León Arslanian, a cuenta del fondo que se creará.




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