Poco serio: 120 nuevos cargos contra la Corte
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•Exigencia
Además de los peronistas Ricardo Falú (Tucumán) y los cordobeses Guillermo Johnson y Eduardo Di Cola, prometieron asistir los radicales de la comisión, a pesar de que el grueso de ellos se enteró de la convocatoria gracias a las consultas de la prensa (parece que la desorganización provocó algunos retos de Acevedo a la administración de Juicio Político que olvidó repartir todas las invitaciones).
Fortunato Cambareri (Chubut); Carlos Iparraguirre y Hernán Damiani (Santa Fe); Marta Milesi (Río Negro); Simón Hernández (Catamarca); Ricardo Nieto Brizuela (La Rioja); Juan Jesús Minguez (San Juan), y Angel Geijo (Chaco) se sumarán a la tenida de reivindicación del proceso antijueces en compañía de los aristas porteños Héctor Polino y María América González, más la frepasista de Corrientes Araceli Méndez de Ferreyra.
•Oportuno
A todo esto, el oficialismo no baja las banderas e insiste en negociar un final para el juicio en curso. Aunque las tratativas entre el Ejecutivo y los gobernadores de la UCR juega un papel preponderante, seguirán hoy las conversaciones bilaterales en el Congreso.
En simultáneo con la bancada que conduce Horacio Pernasetti, esta tarde el PJ discutirá a puertas cerradas si conviene o no citar a una nueva sesión especial, tras el fracaso de la de la semana anterior. Los menemistas, que quieren junto a los duhaldistas clausurar este debate, consideran más oportuno acogerse a la voluntad radical de evitar una sesión especial y tratar el enjuiciamiento en una ordinaria, en el marco de un temario amplio que disimule cualquier votación dividida entre los correligionarios.
Ya es público que varios radicales, por caso el mendocino Víctor Fayad, Marcelo Stubrin (Capital Federal) y el mediterráneo Luis Molinari Romero, auspician la conveniencia de dar quórum lo antes posible, con la excusa de que quieren pasar a los magistrados por el paredón. En el fuero íntimo, los conciliadores saben que el justicialismo impedirá que se reúnan 2/3 para pasar el trámite a la etapa de sentencia en el Senado.
Desde julio, Pernasetti y sus seguidores se plegaron a la actitud beligerante del ARI, negándose sistemáticamente a bajar al recinto para terminar con el juicio. En campaña electoral, no quieren seguir perdiendo votos por izquierda a manos de Carrió y, por ello, dieron marcha atrás de la intención original de proponer ellos mismos una sesión especial sobre la Corte.




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