¿La tercera es la vencida? Desde que Javier Milei es presidente, hubo dos intentos concretos para avanzar con una reforma electoral y de los partidos políticos. La primera fracasó de plano; la segunda, quedó a mitad de camino. Ahora que La Libertad Avanza tiene mayor peso en ambas Cámaras, y aliados dispuestos a votarle casi todo, la Casa Rosada se ilusiona con sancionar cambios que van desde la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), hasta modificaciones en la Boleta Única de Papel (BUP). También se pondría la lupa en el financiamiento de los partidos y se endurecerían los requisitos para la presentación de candidaturas. En su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1° de marzo, el Presidente anunció que esta reforma será uno de los 90 proyectos que enviará al Congreso. Lo que se sabe.
Por tercera vez, Javier Milei impulsará una reforma electoral: los puntos salientes
En su discurso del 1 de marzo, el Presidente anunció que volverá a enviar un proyecto para modificar la ley de los partidos políticos y cambios en el sistema electoral. El texto final no se conoce pero desde la Casa Rosada dan algunas pistas: eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento de los partidos, restricciones para la presentación de candidaturas.
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Milei prometió enviar 90 iniciativas al Congreso.
Desde que Milei es Presidente dejó en claro que reformar la ley de los partidos políticos e introducir una reforma electoral se encuentra entre sus prioridades. El primer intento fue con la Ley Bases. La primera versión, que presentó en diciembre del 2023, cuando llevaba apenas días como Presidente, ya incluía un capítulo dedicado al tema. Pero, finalmente, quedó “afuera”. Se trataba de un tema muy sensible para abordar en extraordinarias.
A grandes rasgos, aquel texto incluía la implementación de circunscripciones uninominales. En pocas palabras, implica la eliminación de votación por provincia. En su lugar, se divide al territorio en zonas o regiones –circunscripciones– en las que cada partido debe presentar un único candidato a diputado. Con este mecanismo se elimina la “lista sábana”.
Otro punto saliente de aquel proyecto giraba en torno al financiamiento de los partidos políticos. Este fue uno de los puntos más cuestionados, incluso por el PRO, porque habilitaba el financiamiento privado, sin ningún tipo de límite.
Además, la Ley bases incluía la implementación de la BUP, que ya fue sancionada por el Congreso y, por último, la eliminación de las PASO.
Segundo intento
El Gobierno hizo un segundo intento en avanzar con una reforma electoral. Esto fue en el marco de las sesiones extraordinarias convocadas hacia finales del 2024. Con el año electoral a punto de arrancar, las intenciones de LLA fueron avanzar, una vez más, con una reforma electoral que eliminara las PASO.
Pero además, desde el oficialismo se intentó impulsar cambios a la ley orgánica de los partidos políticos para endurecer las condiciones para que estos sean reconocidos judicialmente. El objetivo era acotar la proliferación de “sellos de goma” que compiten en cada elección.
Una vez más, el Gobierno puso la mira en el financiamiento de los partidos. Pero de todo eso lo único que prosperó fue la suspensión, por única vez, de las PASO. La reforma electoral tuvo sabor a poco.
Meses antes, en octubre de ese mismo año (2024), La Libertad Avanza se había anotado un triunfo: se sancionó la implementación de la Boleta Única de Papel. El proyecto original había sido impulsado por la oposición a Alberto Fernández, cuando este era Presidente. Luego quedó trunco y revivió con la llegada de los libertarios.
Reforma electoral: ¿la tercera es la vencida?
Con un Congreso mucho más robusto, y aliados más endebles, La Libertad Avanza se ilusiona con que, en esta oportunidad, su reforma electoral llegue a buen puerto.
“La política, para nosotros, debe ser nuevamente puesta al servicio de la sociedad. Por eso necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus representados”, dijo Javier Milei el 1° de marzo de este año, en su discurso de apertura del período de sesiones ordinarias.
“Y esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos, para brindar transparencia a las relaciones entre el empresariado y la política. Éste es el camino para eliminar la influencia de las mafias y el narcotráfico”, agregó el líder libertario. De esta manera, Milei anunciaba que, entre los 90 proyectos que enviaría al Congreso este año, se encontraba –una vez más– la reforma electoral.
¿Por dónde irá la tercera reforma? Hasta ahora, el proyecto no se conoce. Y desde la Casa Rosada reconocen que, más allá de las intenciones del Gobierno, el resultado final dependerá, por un lado, de los acompañamientos que reciban en el Congreso. Y, por otro, de los posicionamientos que pueda tener la justicia electoral.
Ahora bien, entre lo “prioritario”, en diálogo con este medio mencionaron cambios en la Boleta Única de Papel. Al parecer, el gobierno libertario insistirá con la incorporación del casillero “lista completa”. Este “botón” fue eliminado cuando se sancionó la BUP en el Senado, a pedido de los partidos provinciales. El motivo es que este genera el “efecto arrastre”, lo que perjudica a aquellas fuerzas que por caso, en elecciones presidenciales, no llevan candidato para esa categoría. Esto, entienden, los perjudica.
De esta manera, el votante debe marcar todas las categorías. Y, aquellas que queden vacías se computan como voto en blanco.
Otro ítem que, aseguraron desde el Gobierno, tiene prioridad es la eliminación –ahora sí– definitiva de las PASO. “Me parece que las PASO desgastan a la gente”, dijo el Presidente este domingo, en el reportaje que le concedió a Luis Majul en LN+. Vale recordar que la suspensión votada en el Congreso fue por única vez. Es decir, de no haber ninguna ley de por medio, este 2027, las primarias volverían a regir.
Por último, entre las prioridades libertarias volvería el intento para acotar la oferta electoral y evitar “que haya mil listas que dificulten la implementación de la elección”. Con ese fin, la reforma electoral buscaría aumentar el número de avales que se requieren para presentar una candidatura o partido político.
Otra estrategia, que LLA también barajó en su segundo intento fue endurecer los requisitos para presentar una fórmula de presidente - vicepresidente. Actualmente, para que un partido sea reconocido a nivel nacional, y, por tanto, pueda dar la pelea en las presidenciales, debe contar con personería jurídica en al menos 5 provincias. LLA intentaría duplicar ese piso.
El endurecimiento de las barreras de entrada para la competencia electoral se vería reflejado en las BUP, que contarían con una menor cantidad de oferta electoral. Obviamente, este cambio iría en detrimento de los partidos más pequeños o que recién se lanzan.






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