26 de septiembre 2002 - 00:00

Preparan los obispos un duro documento

«No somos funcionarios de la gestión política, pero sí somos servidores de los hombres en lo más profundo de su vida en libertad» afirmó ayer el arzobispo de Paraná y titular de la Conferencia Episcopal, Estanislao Karlic. Fue durante la misa de apertura de la Asamblea Plenaria Extraordinaria, en la casa de ejercicios «El Cenáculo», en Pilar, ante la casi totalidad de los jefes de diócesis de todo el país, entre 80 y 90 obispos.

Flanqueado por los vices de este cuerpo colegiado, los arzobispos de Buenos Aires y de Rosario, cardenal Jorge Bergoglio y Eduardo Mirás, y el secretario general monse-ñor Guillermo Rodríguez Melgarejo, Karlic en su homilía subrayó que «queremos acompañarlos a pensar la Argentina, a pensarla como pueblo de amigos que administra sus bienes abundantes con inteligencia y transparencia, rechazando el error y la mentira, la superficialidad y la soberbia».

• Respuesta

En la última reunión de la comisión permanente del 22 de agosto, hace un mes atrás, la mesa de conducción del Episcopado decidió que ante la gravedad de la crisis por la que atraviesa el país debía convocarse a una asamblea extraordinaria, donde se abordara esta cuestión y se diera una respuesta. Casi la última reunión del año, ya que en noviembre deberán volverse a encontrar para renovar sus autoridades. En agosto se advertía sobre la gravedad del momento y ante «la necesidad de impulsar en el pueblo cristiano las actitudes propias de ciudadanos responsables, en cumplimiento de nuestra misión».

• Proyectos

El arzobispo de Paraná se-ñaló que «necesitamos proyectos de Nación cuyo centro sea la persona, cuya norma sea la amistad social y cuya acción sea la solidaridad. Necesitamos servidores de esos proyectos que sean reconocidos por el pueblo como sus líderes. No tiene derecho a conducir un pueblo quien no lo ama prime-ro», indicó.

Este plenario concluirá el sábado que viene y a su término se conocerá un duro documento de exhortación a la clase dirigente, política y sectorial.

La misa fue concelebrada por los obispos de Zárate-Campana y el del Alto Valle del Río Negro, monseñores
Rafael Rey y José Antonio Pozzi, respectivamente. Cuando concluyó, los obispos recibieron a delegados del Departamento de Laicos del Episcopado, entre quienes se encontraban Osvaldo González Prandi, Justo Carvajales y Cristina Calvo. Estos les trasladaron las inquietudes recogidas en las mesas por temas del denominado Diálogo Argentino, que hasta ahora --con-sideran-, no ha tenido eco suficiente en el gobierno. Más aún si se tiene en cuenta que, imaginado como punto de apoyo para la gestión de Fernando de la Rúa, terminó siendo el propio Eduardo Duhalde quien se ocupó de darle el puntapié inicial en un publicitado encuentro en el convento porteño de Santa Catalina de Siena.

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