Graciela Camaño y Adrián Pérez autoridades de la comisión de Asuntos Constitucionales.
El extenso debate que llevó a cabo la Comisión de Asuntos Constitucionales, que duró más de ocho horas, no arribó a ningún acuerdo y encima terminó en escándalo por el golpe que le pegó la peronista disidente Graciela Camaño al oficialista Carlos Kunkel. El plenario debía definir qué hacer con las denuncias por supuestos intentos de soborno para aprobar el Presupuesto del Ejecutivo, pero al final todo quedará en la nada.
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Las posibilidades que se barajaban partían desde sanciones a legisladores hasta la creación de una Comisión Investigadora por las presuntas presiones que recibieron dos diputadas durante el tratamiento del proyecto. Los debates arrojaron que las denuncias, hechas a través de cuestiones de privilegio de las afectadas, Cynthia Hotton (Valores para mi País) y Elsa Álvarez (UCR-Santa Cruz), más una tercera de Elisa Carrió (Coalición Cívica), serán archivadas.
Se esperaba que la diputadas Hotton y Álvarez dieran los nombres de quienes se habían contactado con ellas. La evangelista no lo dijo verbalmente pero presentó una copia del escrito que sorpresivamente presentó antes de la reunión en la Justicia. Apuntó a la oficialista Patricia Fadel, quien luego reconoció el diálogo pero defendió su accionar como parte del juego legislativo. Según Hotton, la mendocina le explicó por qué debía respaldar el Presupuesto y ante la respuesta negativa le insinuó que se ausente de la votación. "Mirá que no se trata sólo de apoyar tus proyectos, hay mucho más", le habría ofertado Fadel. Luego aseguró haberse sentido conmocionada y señaló que fueron los cívicos Patricia Bullrich y Juan Carlos Morán, entre otros, la que la animaron a denunciar.
En tanto, la radical dijo que con ella se comunicaron el titular del SEDRONAR, José Granero, el intendente de Puerto San Julián, Nelson Gleadell, y que en dos oportunidades intentaron sn éxito pasarle al teléfono al ministro de Planificación, Julio De Vido. Aclaró, sin embargo, que en ningún caso le ofrecieron nada.
Tras el extenso debate, y ya con varias ausencias, Camaño decidió realizar un impasse de 24 horas para recibir los dictámenes sobre las tres cuestiones de privilegio. Esa acción generó los gritos desde el bloque K. El oficialismo, en especial Carlos "Cuto" Moreno, apeló al reglamento y advirtió que las firmas debían presentarse en ese mismo momento con los legisladores que estaban presentes. Todo culminó cuando, ante la negativa de la titular de la comisión al reclamo del kirchnerismo, se desató la furia de Kunkel contra la esposa del gastronómico que terminaron con una violenta cachetada de la "negra", como se la conoce en el recinto, ante la perplejidad de los presentes.
Así, quedaron tres dictámenes en boga; uno de Margarita Stolbizer (GEN) que cuenta con el apoyo del oficialismo y la socialista Mónica Fein según el cual rechazan todas las cuestiones de privilegio planteadas por las diputadas Carrió, Hotton y Álvarez. Para el kirchnerismo ese dictamen, según explicó Moreno, cuenta con 17 firmas de los 26 legisladores que estaban presentes al momento de levantase la sesión. Y se agregan los dos que estaban ausentes llegan a 19 sobre 35 que integran el cuerpo, es decir, más de la mitad. Por eso exigían que el debate termine el mismo miércoles ante ese dictamen de mayoría y con ello archivar la causa. Para el kirchnerismo "se trata de un tema terminado" se escuchó decir por los pasillos del anexo.
Un segundo dictamen pertenece a la Coalición Cívica que propone darle curso a las tres cuestiones de privilegio. El tercero, pertenece al resto de la oposición y plantea rechazar la denuncia de Carrió y dar curso a las otras dos (Hotton y Alvarez) mientras sigan abiertas en la Justicia. Aún no hay nada dicho, por lo pronto el despacho de Camaño seguirá abierto hasta este jueves y no está confirmado si habrá una nueva reunión.
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