Prometió Kirchner discutir personería de la CTA "amiga"
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Néstor Kirchner recibió ayer en la Casa Rosada a Hugo Yasky, líder de CTERA y de la CTA;
lo hizo por tema educativo, pero derivó hacia reconocimiento gremial.
Hacía tiempo que la CTA esperaba un guiño de Kirchner. Lo tuvo ayer luego de que la CTA inició, como muchos otros espacios, un proceso de «kirchnerización». Desplazado De Gennaro de la cúpula, asumió un triunvirato con Yasky, Pedro Wasiejko y Pablo Miceli.
El bonaerense, que dejó vacante la cima de CTERA -una de las razones de la furia de SUTEBA contra Solá: Roberto Baradell quiere la vacante y por eso levanta banderas extremas luego de haber sido condescendiente con el gobernador-, es considerado un filokirchnerista. La misma categoría se usa para Wasiejko mientras Miceli, de ATE, sigue la línea crítica y autónoma que comanda De Gennaro. Dos a uno, dicen los ceteístas K que comanda Edgardo Depetri, portador de sello de origen: militó en Santa Cruz donde se vinculó a Kirchner.
Luego de escuchar la promesa presidencial, Yasky se descerrajó en elogios sobre la Ley de Educación -diseño del que participó CTERA- y tuvo un gesto más: usó la tarima de la Casa Rosada para cuestionar al salteño Juan Carlos Romero, peronista opuesto a Kirchner.
«Señor feudal», le apuntó Yasky sentado junto a Filmus luego de abrazarse, puertas adentro, con Kirchner para festejar la promulgación que los jefes gremiales consideraron un «hecho histórico». Eso, al menos, repetía ayer a viva voz el porteño Nenna de UTE.
Si de señales se trata, no es menor que sólo dos jefes sindicales hayan estado en la firma: Yasky, sucesor de De Gennaro, y Nenna, gremialista de origen PJ también con cargo en la CTA.
Pero además de aceptar, de palabra, una reunión para « hablar sobre la personería de la CTA» -según confiaron fuentes de la central de avenida Independencia-, Kirchner tuvo otro gesto: intervino en persona para que Carlos Tomada actúe en un conflicto con un dirigente ceteísta.
Se trata de Guillermo Carrera, despedido por una empresa automotriz. La CTA cuestiona que la expulsión se produjo a pesar de que, «hace 20 años», Carrera es delegado sindical. Ayer negociaron CTA, SMATA y la compañía, convocados por la cartera de Trabajo.
Los ceteístas se animaban ayer a anunciar que «en los primeros días de enero» se producirá el encuentro con Kirchner para abordar el espinoso asunto de la personería gremial.
Como antecedente flota lo ocurrido a fines de 2004, cuando De Gennaro dio por sentado que Kirchner premiaría su sintonía con un aval legal a la CTA. Nunca ocurrió: en parte por el lobby de la CGT, en parte porque para Kirchner, De Gennaro nunca fue confiable. ¿Lo es, ahora, Yasky?



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