El presidente Javier Milei afirmó este domingo al inaugurar el período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, que el rol del Estado debe estar guiado por principios morales claros y no por intereses corporativos ni privilegios sectoriales. El Presidente propone una jerarquía donde la ética y la moral occidental (filosofía griega, derecho romano, valores judeocristianos) están por encima de la eficiencia económica, y ambas por encima del utilitarismo político. Lo usa para atacar el proteccionismo y la corrupción como actos intrínsecamente inmorales, no solo ineficientes.
Qué es para Javier Milei "la moral como política de Estado"
Para Javier Milei, “la moral como política de Estado” implica colocar un marco ético basado en el respeto irrestricto a la libertad individual, la propiedad privada y el cumplimiento de la ley como eje rector de la gestión pública.
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Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
En ese marco, planteó que su gestión se inscribe en un “cambio de época” con un eje conceptual definido. “El cambio de época puede resumirse en un concepto central que es el que guía nuestra conducta y es el núcleo conceptual de lo que quiero hablarles hoy aquí: la moral como política de Estado”, sostuvo ante la Asamblea Legislativa.
Durante su discurso, el mandatario apuntó contra sectores del empresariado y cuestionó prácticas que, a su entender, se ampararon en marcos normativos previos. “No he tenido reparo en señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales fruto de su accionar comercial. Si una ley, tal como sucedía en Sodoma, permitía robar, el hecho de que sea legal no lo hace lícito”, indicó frente a diputados y senadores.
En la misma línea, profundizó sus críticas al vínculo entre política y negocios. “Cuando un entramado legal atenta contra el derecho natural, donde el Estado se convierte en el principal violador del principio de no agresión y de los intercambios libres, estamos frente a un marco legal ilegítimo. Obviamente que los empresarios prebendarios no pueden comprar privilegios que políticos corruptos ponen a la venta. Esto es, ambos son cómplices de la corrupción y la mayor responsabilidad cae sobre los políticos”, continuó.
Acto seguido, el jefe de Estado lanzó una pregunta retórica dirigida tanto al recinto como a la ciudadanía: “¿Alguien quiere seguir en un modelo empobrecedor donde los únicos beneficiados son los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder a costa de los argentinos de bien? Entiendo que para un grupo de corruptos sí”.
Finalmente, también dirigió cuestionamientos a la oposición y a quienes defienden políticas de protección industrial. “Sorprende la defensa encendida de los populistas en favor de la protección de la industria nacional subsidiada, la cual deja claro que son cómplices del saqueo de los argentinos. Cuando insultaban en público a algunos de los industriales, lo hacían para negociar una coima más alta, no para negociarla”, afirmó, en un discurso de tono marcadamente confrontativo.



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