15 de septiembre 2011 - 00:51

Querella presiona al juez Bento por la detención de Romano: "Hasta que no actúe, sigue libre"

Facsímil del pedido de la presentación del fiscal general Omar Palermo ante el juez Walter Bento.
Facsímil del pedido de la presentación del fiscal general Omar Palermo ante el juez Walter Bento.
"Hasta que no actúe, (Otilio) Romano sigue libre". Con esa frase resumió Pablo Salinas, querellante en la causa que investiga la convivencia del excamarista en 103 delitos de lesa humanidad, su expectativa ante la demora del juez federal Walter Bento en resolver el dictado de la captura internacional.

En diálogo con ámbito.com, el abogado del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos en Mendoza advirtió que ya pasó una semana de la presentación de su pedido de detención preventiva y que el juez Bento "todavía no ha resuelto nada". Un día después que Salinas, el viernes pasado, fue el fiscal general de esa provincia, Omar Palermo, quien en un escrito de 14 carillas al que tuvo acceso este medio, le solicitó al juez Bento que lo declare en rebeldía, ordene la "inmediata detención" y que disponga la captura internacional.

Salinas cree que la dilación es propia de la burocracia judicial porque aunque existan dos caminos para llegar al objetivo, la meta es la misma para los dos recorridos. "El juez está evaluando qué interpretación jurídica hace de los fueros. El fiscal y yo decimos que los fueros caen cuando un juez comete un delito y lo atrapan en flagrancia, o cuando un juez se pone prófugo. Bento tiene que decidir. Si es como dice la querella y la Fiscalía, debe pedir la detención preventiva, ordenar la captura internacional a Interpol y exigir la extradición al Gobierno chileno; si considera que todavía tiene fueros debe pedir autorización al Consejo de la Magistratura de la Nación para detenerlo".

Pero Bento no solo tiene que resolver sobre la captura de Romano. En su escrito, el fiscal Palermo también recomendó una batería de medidas para rastrear los movimientos del prófugo. Entre otras acciones, requirió al magistrado que pida información clave al gobierno chileno: la confirmación de que Romano está en su territorio, si ha recibido una visa temporaria, si inició el trámite para pedir refugio o asilo.

Además, el fiscal exhortó a Bento a que libre oficio a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Dirección Nacional de Migraciones y la Dirección General de Aduanas para que informen de inmediato a la Justicia en caso de que Romano reingrese al país.

También solicitó que los bancos centrales argentino y chilenos detallen en un plazo de 10 días todos los productos bancarios que posee (caja de ahorro, cuenta corriente, depósitos a plazo fijo, tarjetas de créditos, préstamos personales), los últimos movimientos, transferencias y resumen de las tarjetas de crédito.

Por último, incitó al juez Bento a indagar en los registros nacionales chilenos qué propiedades, inmuebles, bienes o autos, posee Romano en el país vecino.

Con ansias y temor a otra posible fuga, Salinas se mostró confiado de Romano será devuelto a la Argentina. "Le tengo mucha confianza a la Justicia de Chile porque sé que no le corresponde el refugio por la Convención de la Desaparición Forzada, la tortura y , Chile no se la va a dar", sostuvo.

El abogado defensor de los DDHH comparó el cachetazo que podría recibir Romano en Chile con el rechazo del Comité de la Cámara de los Lores al pedido inmunidad del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet para evitar ser extraditado a España en 1998. "Es como los Lores, que no le dieron refugio a Pinochet. Fue Jack Straw, el ministro de Interior británico, que le dio inmunidad pero no los Lores; y en Chile el ministro de Interior no interviene en la extradición, es la Corte Suprema de ese país la que decide y no se la va dar, estoy convencido".

Del otro lado de los Andes las últimas novedades revelan que Romano se presentó ante la secretaría técnica de la Comisión de Reconocimiento de la Condición de Refugiado chilena para justificar su pedido de "refugio". Luego de analizar la documentación del caso y de tomarle la "entrevista de elegibilidad" al camarista suspendido, se pueden dar varios escenarios posibles.

Si se concede el refugio, obtendría un permiso de permanencia definitiva en Chile -la Acnur sostiene que es por dos años-, quedando bajo la protección internacional del Estado trasandino, sin obligación de devolverlo a la Argentina.

Si la Comisión rechaza la solicitud de refugio, Romano tendrá 30 días para pedir una visa de residencia al gobierno de Sebastián Piñera, que debe ser aprobado por el Ministerio del Interior. En este caso, Romano debe presentar un recurso de reposición en contra del rechazo a la solicitud, y otros recursos judiciales, como el de amparo y protección, estirando los plazos de su permanencia, con el fin de conseguir la residencia temporal.

Si no logra una residencia, tendrá 30 días para convencer a las autoridades de otro país que lo deje ingresar legalmente antes de abandonar Chile.

Todos los escenarios mencionados anteriormente son factibles si el juez Bento no orden la detención y extradición. Si Bento finalmente se define, sería la Corte Suprema chilena la que debe decidir si otorga la extradición, tanto si está en trámite o si ya se le dio la condición de refugiado, previo análisis de los antecedentes.

"Mi expectativa está puesta en la orden de detención de Bento, una vez que salga, Interpol lo tiene que detener en Chile. Hasta que el juez no actúe Romano sigue libre, ahí están puestas nuestras fichas", concluyó Salinas, quien aseguró que todavía no fue convocado formalmente por la comisión de refugiado chilena para dar su versión del caso.

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