28 de diciembre 2001 - 00:00

R. Saá se confesó con Menem: "No quiero urnas en marzo"

"Ahí me llamó (Raúl) Alfonsín para anticiparme que va a presentarse ante la Justicia para impugnar la elección de marzo y la ley de lemas. Está bien, es posible que la Corte termine volteando el tema. Ya hay varias impugnaciones más. Por mi parte, no puedo hacer ningún gesto importante si no se despeja esa incógnita de marzo. Sólo después de eso puedo ir al exterior porque antes nadie puede creerme nada." Fue la primera vez que Adolfo Rodríguez Saá confesó ante un dirigente político de peso su plan de mantenerse en el poder más allá de marzo y eludiendo el proceso electoral lanzado desde el seno del PJ. Lo hizo ayer por la mañana, en la reunión que mantuvo con Carlos Menem, quien concurrió a la Casa Rosada acompa-ñado por Eduardo Menem, Rubén Marín, Jorge Castro y Eduardo Bauzá. El riojano lo persuadía en ese momento sobre la necesidad de dar explicaciones en el exterior respecto de las características de su gestión actual. A la salida, Menem se hizo cargo del tema y propuso, abiertamente, que no debe haber elección.

Rodríguez Saá jamás admitirá en público su intención de evitar los comicios convocados para el 3 de marzo. Pero seguramente será tolerante y hasta puede llegar a estimular presentaciones en los tribunales que impugnen la decisión de la Asamblea Legislativa. Es sabido que la resolución por la cual las dos cámaras reunidas llamaron a elecciones para marzo con el sistema de lemas tiene fisuras técnicas según la mayo-ría de los constitucionalistas. La comunicación de Alfonsín y el aval de Menem (quien se perjudicaría con la consagración de un presidente peronista en un torneo en el cual él no podría competir) podrían facilitar la derogación de ese pronunciamiento: el radicalismo ha gravitado siempre en la Cámara Nacional Electoral y el peso de los dos ex presidentes en la Corte no requiere de comentarios.

• Impreciso

El afán de Rodríguez Saá por mantenerse en el gobierno era un dato impreciso dentro del PJ. Pero ayer la conversación con Menem lo confirmó y, por eso, desató movimientos para neutralizarlo. En principio, se reunieron los líderes del PJ en el Congreso para acelerar el tratamiento de la normativa que debería regir los comicios de marzo. Participaron del encuentro Ramón Puerta, Eduardo Camaño, José Luis Gioja y Humberto Roggero, es decir, los presidentes de las cámaras y de los bloques. Puerta fue enfático cuando se habló de las elecciones: «No se dejen confundir porque Rodríguez Saá es un hombre de bien que cumplirá su palabra y convocará a los comicios. El nos dio su palabra».

Puerta parecía expresar a los gobernadores del Grupo Federal, aunque sin el estado de alarma que envuelve a algunos de ellos. Sucede que los mandatarios que se nu-clean alrededor de Puerta se han propuesto insinuarle algunos límites a Rodríguez Saá. Se inspiran en la premisa de que el actual presidente llegó al poder gracias a ellos, lo que les hace pensar que el puntano debería referir sus decisiones a la mesa del grupo. Sean estas medidas administrativas o designaciones de gabinete. Este sector del PJ estuvo en estado deliberativo desde anoche y volverá a autoconvocarse hoy. Con la prudencia del caso, piensan hacerle saber a Rodríguez Saá que su apoyo estará condicionado por el grado de apertura que produzca en el gobierno, sobre todo para discutir decisiones y programas que tienen, para casi toda la dirigencia política, aspectos disparatados.

Si bien no todos los «federales» pretenden que haya elecciones en marzo, tanto Puerta como Juan Carlos Romero piensan hacer cumplir el compromiso inicial de Rodríguez Saá. En el caso de Puerta es posible que se presente como candidato, alentado por las encuestas que dan su figura en ascenso, sobre todo por la moderación con que manejó la crisis que precipitó a Fernando de la Rúa fuera de la Casa Rosa-da. Ayer varios dirigentes del PJ porteño consultaron a Mauricio Macri sobre la posibilidad de que ensamble su candidatura con la del misionero, a sabiendas de que son íntimos amigos. Pero Macri prefirió no abrir juicio y postergar cualquier decisión (su carrera está hasta ahora enfocada hacia la Jefatura de Gobierno de la Ciudad).

• Presión

Néstor Kirchner es otro gobernador de los que presionan por elecciones presidenciales, lo mismo que José Manuel de la Sota y Carlos Ruckauf. Un íntimo del bonaerense confesó ayer a este diario que «si no hay elecciones como Rodríguez Saá se comprometió a realizar nos vamos todos al diablo». En el caso de De la Sota, ayer definió que su compañero de fórmula será un bonaerense, el intendente de La Plata Julio Alak, uno de los tres mosqueteros que en su momento reportaban a Ruckauf.

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