«Nosotros lamentamos que el gobierno haya pasado por encima de la voluntad mayoritaria del Congreso, que derogó los regímenes especiales de jubilaciones, vetando la ley aprobada». Así se expresó ayer uno de los promotores de la norma que derogó las jubilaciones llamadas especiales, el radical Aldo Neri. Que explicó que en el proyecto original, llegado desde el Poder Ejecutivo, se abolían todos los regímenes especiales. Incluyendo en estos no sólo el de cargos políticos, jueces y diplomáticos sino también a los investigadores y docentes nacionales. En el Congreso, al ser tratado, se incluyó el de los obispos y en cambio se dejó afuera a investigadores y docentes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De allí que el bloque de diputados radicales, en un comunicado ironizó ayer señalando que «en la Argentina los únicos privilegiados son los políticos». El bloque de diputados de la UCR «ha recibido con sorpresa y desagrado» reza, ese veto que ha dejado vigentes los regímenes que alcanzan a los obispos después de los 75 años; los del cuerpo diplomático y los de la magistratura judicial.
El radicalismo, según manifestó el diputado porteño, no sólo incorporó a la ley de abolición de privilegios a los obispos sino que aplaudió en su momento la iniciativa del gobierno. Sin embargo duró poco el encantamiento, admitió Neri.
Dejá tu comentario