14 de febrero 2005 - 00:00

Rechazo parcial al veto de Solá

Baldomero Alvarez de Olivera
Baldomero Alvarez de Olivera
Legislatura de la provincia de Buenos Aires planea rechazar esta semana de manera parcial el veto de Felipe Solá al Presupuesto 2005, pero, a pesar de la violencia política involucrada con la medida, los duhaldistas le abrirán algunas puertas al gobernador: le permitirán, finalmente, suscribir el Programa de Financiamiento Ordenado y avanzar con los nombramientos en las áreas de Seguridad, Salud y Educación, precisamente los cuatro puntos en los que Solá se basó para argumentar que le estaban paralizando el gobierno. La discusión por el resto del Presupuesto continuará sin horizonte de solución todavía.

Baldomero Alvarez de Olivera
, secretario general del PJ bonaerense y, a la vez, intendente de Avellaneda, encabezó los ataques de ayer contra Solá. «Es el único responsable de eso, ya que él mismo, con una actitud torpe y demagógica, vetó la totalidad de su propio proyecto de Presupuesto que contenía la autorización de los legisladores para endeudarse», argumentó. «Su propio ministro Gerardo Otero y otras autoridades nacionales le recomendaron si quería vetar sólo los artículos del Presupuesto que no compartía», dijo al acusar a Solá de despilfarrar $ 300 millones por «victimizarse» y no contar con la adhesión al PFO.

Otero
, también en un comunicado, dio otra versión: «Compartí con el gobernador y recomendé explícitamente el veto total al Presupuesto 2005 por cercenar facultades absolutamente necesarias para gobernar».

No es ésta la primera solución que intenta el duhaldismo para destrabar un conflicto que todos los seguidores del ex presidente ya cargan al gobernador. Argumentan que Solá se quedó sin la autorización para avanzar con el programa de refinanciación de sus deudas con la Nación por haber cometido el error de vetar todo el Presupuesto provincial, en lugar de focalizarse en los artículos en conflicto y pelear por la negativa de los diputados bonaerenses a concederle superpoderes similares a los que hoy goza Néstor Kirchner en la Nación.

• Escollos

La semana pasada, existió un primer intento para destrabar ese conflicto que partió de la vicegobernadora Graciela Giannettasio. Como presidenta del Senado provincial, negoció la votación de una nueva ley que sólo autorizará la adhesión al Programa de Financiamiento Ordenado. Pero el intento tuvo demasiados escollos legales al tener estado parlamentario una norma similar incluida en el Presupuesto que espera el resultado del pronunciamiento sobre el veto.

La presión subió luego cuando Solá se cruzó en declaracionescon Duhalde. El gobernador arrancó declarando que es «prioritario y fundamental» para su gestión la aprobación del Presupuesto y consiguió que Duhalde le retrucara desde Montevideo relativizando el tema como «menor».

«Puede ser que para el ex presidente Duhalde el Presupuesto no sea un tema serio, pero para mi administración es prioritario y fundamental»,
contestó Solá desde La Plata, mientras pedía a los diputados del PJ que traten «cuanto antes» el veto al Presupuesto provincial. Solá detalló que, sin el Presupuesto, 2005 se verá imposibilitado de descentralizar fiscalías y defensorías para «acercarlas a la gente», se trabarán la creación de nuevos tribunales y juzgados, la puesta en marcha de la ley de minoridad, el inicio de nuevas obras, el avance en la construcción de unidades carcelariasy la reforma del Plan Federal de Viviendas, destinado a crear unas 33.000 casas en el conurbano. Todo ese argumento quedó tapado con la estrategia del duhaldismo de rechazar el veto parcialmente y permitirle comenzar a ejecutar parte del Presupuesto 2005.

• Mal menor

Un poco después, Duhalde ya operaba desde la Capital Federal, más precisamente desde la cancha de Boca, adonde llegó para ver el partido entre el equipo xeneize y Lanús, y fue bien ubicado en una platea junto con Hugo Curto por Daniel «Chicho» Basile, dirigente boquense.

El duhaldismo pasó todo el domingo relativizando la respuesta de su jefe político a
Solá: «No es que a Duhalde no le interese el Presupuesto; es que, frente a la crisis, ése es realmente un mal menor. El estuvo acostumbrado a gobernar en peores condiciones», se disculpaban.

Sin embargo, fuera de esa argumentación, existe otro frente donde los duhaldistas pelean abiertamente con
Solá: no creen siquiera que sea recomendable para la provincia de Buenos Aires ingresar en el Plan de Financiamiento Ordenado, sino avanzar en continuar la pelea por los puntos de coparticipación que la Nación le debe a esa jurisdicción. Con ese objetivo, más el relativo interés de Duhalde en la vigencia plena del Presupuesto, parecía que el conflicto no tendría pronta solución.

Dejá tu comentario

Te puede interesar