Recorte: PJ asume Diputados con 2.000 contratados menos
El desembarco del peronismo en la conducción de Diputados traerá cambios también en el personal. Gracias a un acuerdo de transición entre Rafael Pascual y Eduardo Camaño, ya se redactaron, a la fecha, 2.000 telegramas de cancelación de los contratos de personal temporario. Esto sucede siempre que se renueva la Cámara, pero esta vez se prefirió primero despedir al personal y luego renegociar el reingreso de algunos. Camaño también está dispuesto a cancelar la mayoría de concesiones de servicios.
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Pero el favor de Pascual a la nueva administración peronista no incluye otras decisiones que ya habría tomado Camaño. Como en las guerras más cruentas, esta vez tampoco habrá prisioneros. La nueva administración peronista está dispuesta a cancelar todos los servicios contratados por Rafael Pascual e, incluso, algunos heredados de Alberto Pierri.
Por ejemplo, se rescindirá la polémica concesión del comedor ubicado en el quinto piso del anexo, que nunca termina de cumplir con el paladar de los legisladores, sobre todo la mesa de fiambres y ensaladas que, por repetitiva, ya no es de su gusto.
Camaño también está decidido a modificar el nuevo sistema de control de entrada y salida de empleados con tarjeta magnética. Existe consenso en que no ha servido para controlar nada. Cada empleado tiene una tarjeta magnética que habilita un molinete en la entrada, pero siempre existe un policía parado al lado con una tarjeta universal que le habilita el ingreso en cualquiera. Por esta razón, es imposible controlar el presentismo por ese método. Sólo provocó dolores de cabeza, e incluso un abogado presentó una demanda contra el Congreso por destruir patrimonio histórico en las obras de instalación de los famosos molinetes.
No se renovarán los contratos para operar las máquinas de café que hay en los pasillos del edificio anexo y el Palacio. Más allá del fallo unánime de los legisladores -dicen que el café sale frío-, la nueva administración, que estará para temas administrativos en manos de Guido Freites, quiere negociar un contrato integral.
Podría resultar injusto el caso del quiosco ubicado en la planta baja. Camaño habría decidido finalizar la concesión, a pesar de que se mantiene abierto hasta cualquier hora de la madrugada durante los días de sesiones.
Por lo tanto, el peronismo quiere tomar la Cámara de Diputados vacía y poder establecer de cero la mayoría de los servicios, en especial, el mantenimiento de los ascensores que nunca pudo solucionarse. De hecho, ayer estaban parados los cuatro ascensores de legisladores del anexo y dos del Palacio. El miedo de los empleados a viajar por ese medio persiste, no así la adversión que tenían a las cucarachas que habitaban los pasillos que, en buena parte, han desaparecido.
A Camaño le queda por resolver el problema generado con el puesto de diarios de la esquina del Congreso. Con ese proveedor se había generado una deuda que provocó el corte del servicio de tres diarios por día a cada legislador y que fue reducido a uno. Pero los $ 600.000 de la cuenta todavía no fueron solucionados.




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