«Son fantasías, lo que yo he calificado siempre de las teorías conspirativas», expresó ante una pregunta en TV negando lo que ya prácticamente nadie en el país desconoce: que ese radicalismo «clientelista» bonaerense por el formado con Raúl Alfonsín y Storani -«club bonaerense» o «Alianza 2» más el Frepaso de Aníbal Ibarra, se llamó al pacto- fueron los impulsores desde el Congreso del actual gobierno, sacando a la mayoría representada por los gobernadores peronistas en el impulso a Duhalde.
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Pero quien con dialéctica invoca «teorías conspirativas» para disimular su empuje a instalar el gobierno a su vez elabora ésta, su propia «teoría conspirativa»: «Por su extensión lindando en fronteras con todas las naciones sudamericanas, por sus riquezas naturales, por su alto número de habitantes, Estados Unidos le teme a Brasil y quiere accionar contra él. Por eso no quiere el Mercosur y por eso usó a la Argentina contra ellos; claro, no ahora que estamos destruidos y no le interesamos».
La más mínima lógica dice que si Estados Unidos -que efectivamente recela un poco de un Brasil bastante rebelde de acompañarlo en muchas decisiones, sobre todo en la UN- quisiera usar a la Argentina no hubiera dejado caer al ministro Cavallo que fue el mayor dinamitero en los últimos años del Mercosur, también con alguna razón en varios aspectos.
Pero fijémonos en el tipo de razonamiento de Moreau cuando agrega esta insólita «teoría conspirativa». Dijo: «Estados Unidos interviene en Colombia sólo para enviarles las FARC y el problema del narcotráfico a Brasil a través de las fronteras que tienen». Suena bastante increíble.
Timerman lo puso en un aprieto cuando le mencionó las presuntas «coimas» en el Senado para sancionar la ley de alguna mejora en el régimen laboral. Moreau -que vio peligrar su banca por aquel maremagnum- fue uno de los atacantes del denunciante Carlos Chacho Alvarez (a quien es evidente que odia y sobre quien recordó ante Timerman, que «impulsó la llegada de Cavallo al gobierno de la Alianza») pero ahora dice que si no avanzó el tema «fue por la impunidad. Yo todavía quiero que siga la investigación hasta sus últimas consecuencias».
Aunque Leopoldo Moreau jamás se anima a enfrentar individualmente una urna electoral tiene inquina contra los que en parecida línea política sí lo hicieron. Por caso, además de Alvarez, se descargó contra la mística Elisa Carrió. «En estos días acaba de decir en los Estados Unidos que el plan del neoliberalismo sólo fracasó por la corrupción.» Igualmente se lanzó contra el trotskista Luis Zamora («lo llamé maestro ciruela», se ufanó de refutarlo con su habitual rudeza oratoria en la anteúltima asamblea legislativa porque precisamente Zamora atacó del pasado a los hombres que ejercen la política en el «estilo Moreau»). Este lanzarse directo contra la izquierda o seudoizquierda -Carrió, Alvarez, Zamora- da la impresión de que este radical «clientelista» está a la búsqueda de algún futuro político por ese lado, si la Argentina se vuelve y el uso por políticos del empleo público hasta hacer reventar por déficit los presupuestos estatales.
Pero demostraría en Moreau, fuera de su maestría en «sábanas», falta de habilidad política: la izquierda suele ser finalmente despiadada con los conversos aunque inicialmente los use. Moreau tiene pasado de colaboracionista con el último Proceso militar en el año 1977.
También atacó al periodista Daniel Hadad y llegó a afirmar que este gobierno, al cual tanto ayuda a surgir, además de participar en el plan contra De la Rúa y pregonar desde hace largo tiempo una «devaluación» hasta que se logró, haciéndole caso, dado los compromisos que tenía Duhalde con el radicalismo-populista, con nefastos resultados, «me gusta más lo que está haciendo que lo que se hizo en los 12 años anteriores», expresó convencido.
Ve este político que el actual gobierno puede terminar mal o desviarse hacia una racionalidad en el manejo económico y político que hoy no tiene, pero también sabe que ha quedado muy en evidencia y por eso sin ningún remordimiento democrático expresó: «Sería una locura que hubiera elecciones nacionales ahora».
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