La idea de un Carlos Reutemann que, ermitaño, reflexiona sobre su futuro político sin comunicarse más que consigo mismo ha comenzado a quedar desmentida en las últimas horas. Al contrario, «Lole» se ha convertido en una especie de «puntero» de sí mismo, interesado en dos objetivos: 1) reunir a la mayor cantidad de caudillos del PJ detrás suyo y 2) que esa reunión no quede signada por Eduardo Duhalde sino por su propia personalidad. Reutemann estuvo comunicado durante las últimas 48 horas con Julio Miranda (Tucumán) quien le ofrece el respaldo de su provincia, Santiago del Estero, Jujuy y Salta, a cambio de que el santafesino lleve como candidato a vice a Juan Carlos Romero. También habló por teléfono con Luis Barrionuevo, de quien recibió el apoyo del peronismo catamarqueño (el sindicalista ayer profetizó que será el próximo presidente de la Nación y que Carlos Menem no competirá en la interna del 24 de noviembre). Jorge Yoma, opositor de Menem en La Rioja, es otro de los interlocutores de Reutemann. Sin embargo, la joya tras la cual se mueve «Lole» en estas horas es Rubén Marín, el gobernador de La Pampa. Con él tiene una relación de respeto y de cariño. Es el presidente alterno del PJ desde hace años pero, sobre todo, ha sido siempre un aliado firme de Carlos Menem (por más que en 1995 el riojano lo «dejara de seña» después de haberle ofrecido la candidatura a vice, algo que amarga al pampeano todavía hoy). Si Reutemann consigue volcar a Marín de su lado, cumplirá lo que se propone: rodearse de amigos de Menem para herir al riojano pero, sobre todo, para emanciparse definitivamente del molesto padrinazgo que Duhalde quiere imponerle a su candidatura.
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