8 de agosto 2008 - 00:00

Scioli, víctima de gremios por ser concesivo

Daniel Scioli acompañó ayer a Cristina de Kirchner a Mendoza mientras, en Buenos Aires, los gremios docentes se preparan para hacerle el primer paro. El lunes, no habrá clases en las escuelas bonaerenses.
Daniel Scioli acompañó ayer a Cristina de Kirchner a Mendoza mientras, en Buenos Aires, los gremios docentes se preparan para hacerle el primer paro. El lunes, no habrá clases en las escuelas bonaerenses.
El modelo de no confrontación de Daniel Scioli enfrentará el lunes un desafío que, hasta el momento, a siete meses de haber jurado como gobernador, desconocía: los gremios docentes, en bloque, pararán el día exacto del reinicio de clases luego del receso de invierno. Se le agregan además empleados públicos y los médicos.

Hasta ahora ostentaba un récord: ser el único gobernador que en la última década no tuvo que soportar paros en las escuelas al comienzo del ciclo lectivo, en marzo pasado. No fue un éxito barato: para eso, otorgó un aumento salarial de entre 24 y 31%.

Tampoco, excepto la medida de fuerza, de alcance nacional, en protesta por la muerte del docente neuquino Carlos Fuentealba, hubo otros paros de maestros en la primera parte del año. Pero el segundo turno arranca diferente: sin clases este lunes y con amenazas futuras. Es útil repasar la historia cercana. Apenas electo, Scioli envió a Alberto Pérez, ahora jefe de Gabinete, a negociar una tregua con los gremios que combatieron, como pocos, a Felipe Solá. El propósito fue puntual; que no haya huelgas al comienzo de las clases.

El segundo acto fue en febrero.Scioli, vía Pérez, Mario Oporto y Oscar Cuartango, concedió sin contraoferta ni regateos lo que pedían los gremios: en marzo, los 230 mil docentes bonaerenses tuvieron aumentos de, como mínimo, 24,1%. Dato: 3 puntos más que la suba dada por Nación.

  • Cláusula reservada

  • En aquella negociación se escribió en el agua una cláusula reservada que fijaba en el mes de agosto la reapertura de la discusión salarial en la que Scioli, según se combino a puertas cerradas, otorgaría otro incremento a los docentes. Este ascendería a 8%.

    De manual: falló. A fin de junio, la FEB -uno de los dos gremios más poderosos- se apuró a reclamar una suba con el argumento de la estampida inflacionaria y, casi de inmediato, en congreso de delegados, convocó a un paro para el lunes 11 de agosto.

    A pesar de que integran el Frente Gremial Docente, SUTEBA -que conduce el filocristinista Roberto Baradell, a su vez adjunto de CTERA y estrechamente ligado a Hugo Yasky, secretario general de la CTAno se permitió quedar a la retaguardia de sus primos de la FEB.

    Ese gremio, asentado en el interior, lo maneja Mirta Petrocinienfrentará, antes de fin de año, elecciones internas. No es un episodio casual. Apurado por Petrocini, Baradel se quedó sin margen. Es como si Yasky apareciera menos combativo que Hugo Moyano.

    En las gateras, los sindicatos reclamaron subas de entre 15 y 25%. Scioli no podría dar más de 8%, como mucho 10% porque la negociación docente condiciona el resto de las paritarias con los estatales entre los que ATE ya convocó a un paro para el lunes.

    Scioli espera, en tanto, señales de la Casa Rosada. Cualquieraumento requiere asistenciade Nación. Según Cuartango-, ministro de Trabajo, -formado en la escuela sindical de Alfredo Atanasof- 8 puntos de suba a empleados públicos «cuestan» 1.000 millones de pesos.

  • Impacto

    Un dato para dimensionar el impacto: la reciente reforma impositiva que promovió Scioli para incrementar Ingresos Brutos a grandes comercios e industrias, permitiría una recaudación extra de 900 millones entre agosto y diciembre. No alcanzaría para cubrir la suba salarial. Es decir: incrementará el rojo fiscal bonaerense.

    Ayer, desde La Plata, se repartía una encuesta que mostraba que 83% de los bonaerenses -según encuestas- están en desacuerdo con el paro. Mario Oporto, titular de Educación, anticipó que descontará el día a los docentes que no concurran a clases el lunes.

    Se detalló, además, el alcancedel aumento otorgado en marzo, que fijó el sueldo mínimo para un maestro que ingresa al sistema educativo, un salario básico de 1.290 pesos con 4 horas de trabajo diario. En esa condición, está el 3,8% de los 230 mil docentes bonaerenses.

    Horas después del paro, la provincia volverá a sentarse a la mesa con los gremios.

    Scioli encomendó a sus ministros que antes del 23 de agosto, día que se hace la liquidación de sueldos, se haya cerrado un acuerdo.

    Los gremios, en tanto, avisaron que si la oferta oficial es inferior a 10%, ni siquiera aceptarán seguir negociando.
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