20 de diciembre 2006 - 00:00

Scioli y Balestrini, sin diálogo con el Episcopado

Le duró poco al cardenal Jorge Bergoglio su ronda de diálogo con las autoridades del gobierno nacional. Luego de visitar la Corte Suprema de Justicia, Daniel Scioli y Alberto Balestrini cajonearon un pedido de audiencia del Episcopado para visitarlos en su condición de titulares de las Cámaras alta y baja, respectivamente.

«Formalizamos un pedido de audiencia y aún no hemos tenido respuesta», dijo el sacerdote Jorge Oesterheld, vocero episcopal. El purpurado argentino había frenado en la última Asamblea Plenaria del Episcopado una iniciativa del arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, para que los obispos se entrevistaran con Néstor Kirchner. Pero ahora la Comisión Ejecutiva del Episcopado que, además de Bergoglio, integran los vicepresidentes Luis Villalba ( Tucumán) y Agustín Radrizzani (Lomas de Zamora), y el secretario general Sergio Fenoy (San Miguel), inició una ronda de diálogo con las autoridades del Estado.

  • Objetivo

  • Aunque camuflados como encuentros protocolares de fin de año, algo que el Episcopado no suele hacer, las audiencias están destinadas a ventilar algunas de las quejas que los prelados vienen comentando por lo bajo. En la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti escuchó la preocupación de los obispos por lo que consideran un avance en la despenalización del aborto. Y la visita al Congreso tenía una finalidad similar: reiterar las ignoradas quejas por la aprobación de leyes anticonceptivas, como las que establecen la gratuidad de ligaduras de trompas y vasectomías sin prescripción médica, la aprobación de un protocolo internacional que habla del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y el avance del proyecto sobre la píldora «del día después» utilizada para interrumpir posibles embarazos no deseados.

    Tanto Balestrini como Scioli habrían argumentado problemas de agenda, según explicaron a este diario fuentes del Episcopado. Pero lo cierto es que los brazos políticos de Kirchner en el Congreso no quieren generar malestar en su jefe máximo. Por eso prefieren evitar un encuentro directo con quienes el Presidente definió como los jefes de la oposición. El recuerdo del triunfo del obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, ante el gobernador kirchnerista Carlos Rovira (Misiones) está todavía muy fresco y no sea cosa de herir susceptibilidades en la Casa Rosada.

    La intención de la cúpula de la Iglesia era poder reunirse con al menos dos de los poderes de la República antes de fin de año, aunque no estaba planeado un encuentro con Kirchner.

    La Comisión Ejecutiva del Episcopado había realizado el 11 de diciembre una visita «protocolar» a los ministros Enrique Petracchi, actual presidente, y Ricardo Lorenzetti, quien asumirá la titularidad de la Corte Suprema de Justicia. Los obispos entregaron a los miembros del máximo tribunal el documento «Bien común y diálogo», donde reclamaron al gobierno y a otras fuerzas sociales abrir el diálogo para establecer consensos que permitan superar la «excesiva fragmentación social».

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