25 de julio 2007 - 00:00

Se esforzó Cristina en mostrar apertura hacia empresarios

Durante 45 minutos, la primera dama tuvo que contestar preguntas de los empresarios en elForo de la Nueva Economía. Obviamente, no pudo avanzar en el tema tarifas, pero prometiócambios para el futuro.
Durante 45 minutos, la primera dama tuvo que contestar preguntas de los empresarios en el Foro de la Nueva Economía. Obviamente, no pudo avanzar en el tema tarifas, pero prometió cambios para el futuro.
Madrid (especial) -Cristina Fernández invitó ayer abiertamente a las principales empresas españolas a invertir en la Argentina durante un eventual gobierno suyo, asegurando que una próxima gestión será absolutamente capitalista. Advirtió, sin embargo, que el llamado es para los empresarios que tengan «inteligencia».

La primera dama dio ayer su primer discurso ante empresarios de ese país, en un almuerzo organizado en el Hotel Ritz de Madrid por el Foro de la Nueva Economía.

La primera dama tuvo como anfitriona a Trinidad Jiménez que la definió en la presentación como «amiga entrañable» y una «política de larga trayectoria». Cerca escuchaban representantes de unas 400 empresas locales como Telefónica, Repsol YPF, Banco Santander, BBVA, Mapfre, Dycasa, Gas Natural, Caixa Galicia, Frexinet, Iberia, Aerolíneas Argentinas, NH Hoteles y la pesquera Santa Cruz. Hubo un invitado especial que pasó ciertamente inadvertido: el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz-Jarabo Colomer, muy conocido en Buenos Aires durante 2001, por ser el negociador de la salida de la sociedad española de Aerolíneas Argentinas.

El discurso de la primera dama comenzó con un sinceramiento y una autocrítica: «La Argentina siempre fue un inmenso interrogante», un concepto que para muchos el gobierno de Kirchner ayudó a fomentar.

Luego el mensaje de la senadora comenzó a girar por el «modelo económico de crecimiento con inclusión social que lleva adelante el gobierno nacional» y aseguró que «la novedad del cambio» es que «la Argentina ha tomado un camino definitivo».

  • Preferidos

    Luego fue directo al lanzamiento del mensaje más capitalista que se tenga en cuenta desde el oficialismo en muchos años. Al llamar a invertir en el país al sector privado español, dijo que «prefiero empresarios buenos, inteligentes y que sepan contar. No me interesa que sean sensibles. Para sensibles están los curas y las monjas». Para que no haya miedo sobre el futuro, dijo que «el rol de los empresarios es fundamental para reconstruir el capitalismo» y habló sobre que «la caída del Muro de Berlín no fue por los Estados Unidos o por la acción de alguna otra superpotencia» sino «porque los que vivían del otro lado querían vivir como los que estaban de éste», esto es el capitalismo occidental. Llamó después a «los hombres de negocios: la corriente de responsabilidad social también los alcanza. Empiezan a ver las otras cifras, las sociales, que terminan impactando en los niveles de acumulación». En otro párrafo de su discurso, Fernández instó a abandonar la «idea naïf» de que en la discusión con empresarios no hay intereses en juego, al resaltar que «esas conversaciones siempre suponen intereses. Hay que tener claro qué intereses hay de cada lado para poder discutir qué defiende cada uno».

  • Logros

    En tanto, y al enumerar los logros del gobierno nacional, la senadora destacó que «el modelo con matriz de acumulación» que emplea el gobierno argentino «exhibe resultados que el mundo califica como sorprendentes», con una «desocupación que, en el último trimestre, ha descendido a un dígito».

    Vino luego el mensaje que había preparado especialmente la senadora para la ocasión, al asegurar que «la novedad del cambio es que la Argentina ha tomado un camino definitivo y tenemos que perseverar en este camino de esfuerzo y trabajo con una matriz que combine crecimiento con desarrollo y productividad». Puso de relieve además que, desde el gobierno nacional, se produjo la articulación de «las ventajas comparativas que tiene la Argentina» y que se diversificó «la matriz de acumulación para disminuir la vulnerabilidad». Hacia el futuro, especificó que se buscará aplicar «una matriz diversa en el modelo» de desarrollo del país, en la cual, dijo, «tienen cabida todos aquellos sectores que sepan que es excelente tener rentabilidad y que también es necesario invertir y apostar a esa forma de crecimiento y desarrollo». Hubo un momento nostálgico en el que Cristina Fernández habló del peronismo. Fue cuando aseguró que «nuestro país tiene un piso social, que instaló el partido en el que milito desde hace años; el partido que enseñó lo que es tener salario digno, una casa, vacaciones, en una sociedad con recursos humanos muy calificados». Luego del discurso los empresarios tuvieron una oportunidad que en general está vedada: preguntarle libre y directamente a Cristina Fernández de Kirchner durante un largo período que duró unos 45 minutos.

  • Claves

    Las inquietudes de los empresarios estuvieron vinculadas a claves como la inflación y a la situación energética, a la que la senadora definió como una cuestión que requiere «una solución estructural, a la vez que precisó que «el plan de infraestructura en materia energética del gobierno avanza». Obviamente no habló sobre la situación tarifaria. Después del mensaje, Cristina Fernández presidió el almuerzo en el Ritz, en una mesa donde se desplegaron, entre otros, Trinidad Jiménez; el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau; el canciller, Jorge Taiana; el embajador argentino en España, Carlos Bettini; y el representante diplomático de España en la Argentina, Rafael Estrella.
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