Se quebró frágil relación de Kirchner con Telerman: éste acusó a gente de la Casa Rosada por incendio en una villa
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, eligió el camino de la Justicia para entablar batalla con la administración Kirchner. Uno de sus funcionarios denunció que punteros cercanos a la Casa Rosada (y, quizás, al depuesto alcalde Aníbal Ibarra) fueron los responsables del reciente incendio intencional de un asentamiento o villa de emergencia (episodio que, en el inicio, políticamente los kirchneristas le endosaban a Telerman). Hubo presentación con nombres y apellidos. También pareció la respuesta a una campaña del kirchnerismo -inducida por el candidato Daniel Filmus- que fogoneó la usurpación del título de "licenciado" con el cual el intendente firmó algunos despachos. Arde más que nunca, y no sólo por el incendio, la pugna electoral: los cercanos a Kirchner han recibido imputaciones por actos cometidos que no se imaginaban ya en el ejercicio preelectoral. Ni los conservadores se animaban a tanto.
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La ministra de Derechos Humanos de Jorge Telerman, Gabriela
Cerruti, denunció ante la Justicia que un funcionario
kirchnerista instigó el incendio en la villa El Cartón, donde se
destruyeron 300 viviendas.
Además se mencionó a otra persona, una suerte de puntera, Gladys Miño, a la cual el Gobierno porteño relaciona con Aníbal Ibarra.
El incendio consumió completamente el asentamiento, no hubo fallecidos, sólo 31 personas fueron hospitalizadas y al parecer la mayoría pudo salvar del fuego heladeras y otros elementos, mientras que actualmente las familias están en centros de evacuados a la espera de que se les adjudiquen viviendas.
Ayer, después de declarar ante la fiscal Mónica Cuñarro, quien investiga el siniestro, Cerruti insistió con sus presunciones sobre las connotaciones políticas que habría tenido el episodio. Dio, entre otros datos, que los caballos de los cartoneros que habitaban la villa habían sido llevados a otro predio antes del incendio. La funcionaria pidió que la Justicia cite a declarar a Devoto y a Miño.
«Claramente fue un incendio con intencionalidad política, sea para instalar un tema de viviendas o sea por una pelea entre grupos políticos», sostuvo Cerruti. Explicó que le presentó a la fiscal «testigos que pueden decir dónde estuvieron los caballos esa noche y que algunos niños durmieron fuera del lugar».
«También sabemos que los caballos durmieron en el barrio Ramón Carrillo, en el predio que corresponde a la puntera política Gladys Miño, con lo cual también nos parece importante que ella dé explicaciones sobre ello», consideró.
Dijo sin embargo que «no hay ningún funcionario nacional involucrado en este hecho», pero de hecho Fuks lo es. El titular de Cascos Blancos pilotea una porción del kirchnerismo de la Capital que a su vez se incluía en un movimiento del cual se desprendieron piqueteros que hoy convergen en la campaña por la reelección de Jorge Telerman.
Desde Washington, Fuks replicó duramente a la funcionaria calificando de «demencial» la denuncia.
«Es absolutamente delirante», dijo Fuks y consideró que «hay una susceptibilidad especial en el comando de campaña de Jorge Telerman».
Por su parte, el legislador Devoto respondió las acusaciones diciendo que «no todos somos de la misma condición», y anticipó «la posibilidad de realizar una presentación ante la Justicia» por las acusaciones.




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