El bloque PJ de Diputados puede quedar mañana al borde de la ruptura, si Eduardo Duhalde y su esposa, Chiche, insisten en atacar por radio y TV a Carlos Menem. A la noche, 40 legisladores que se reportan en el peronismo de Anillaco resolverán si avanzan o no con la amenaza de divorciarse del bloque que conduce Humberto Roggero.
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De manera transitoria, el duhaldismo logró apaciguar los ánimos del menemismo parlamentario. Durante el fin de semana, Eduardo Camaño y Roggero, que juegan para José Manuel de la Sota aunque se proclamen independientes por cuestiones formales, compartieron una mesa de conciliación con el riojano Ricardo Quintela y le prometieron mantener la paz doméstica.
Más que cuestiones de fraternidad partidaria, al presidente del cuerpo y al jefe de la bancada PJ los inquieta la posibilidad de quedarse sin número en la Cámara baja para aprobar de aquí a fin de año las leyes que pueda necesitar el Ejecutivo. De por sí, la situación de entrecasa aparece bastante confusa (y promete agravarse a medida que se acerquen los comicios): no obstante casi la mitad del bloque -alrededor de 58 integrantes-está alineada con José Manuel de la Sota y Eduardo Duhalde, las tribus minoritarias que responden a Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá, respectivamente, resultan ingobernables y, mediáticamente, aparecen más cerca de Elisa Carrió y Luis Zamora, reclamando «que se vayan todos».
La eventual rebelión del peronismo de Anillaco colocaría a Roggero y a Camaño en posición más que incómoda y podría derivar en la cesación laboral de ambos dómines legislativos.
•Gestos amistosos
En un almuerzo del cual fue testigo el adolfista Oraldo Britos, el titular de la Cámara amagó el viernes con varios gestos amistosos hacia Quintela, embajador del menemismo en esta ocasión. «Yo hablé con (José) Pampuro y estuvo de acuerdo en que no tiene sentido echar más leña al fuego», se excusó delante del delegado del peronismo de La Rioja que, unas horas antes (más precisamente el jueves), se había quejado al jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, por los ataques en cadena contra Carlos Menem de Duhalde,Hilda Chiche Duhalde y otros funcionarios. Quintela, que fue a la Casa de Gobierno para participar de una reunión de agenda parlamentaria entre legisladores y el jefe de Gabinete, advirtió que sus amigos - Adrián Menem, Jorge Bucco, Arnoldo Lamisovsky, Oscar González,Jorge Escobar y otros-estaban pensando en abrirse de la bancada PJ si no cesaban las interferencias violentas del duhaldismo en la interna presidencial.
Sobrepasó el ánimo de los menemistas una declaración de la primera dama vaticinándole el final a Carlos Menem en la interna o en la Justicia. «Mirá, 'Gitano' -lo llamó por su apodo Atanasof a Quintela-, como jefe de Gabinete te doy mi palabra de que no se van a producir más choques de mi parte, pero vos sabés cómo es el Presidente y cómo es 'Chiche'... por nuestras venas corre sangre política.» «Pero a vos, como jefe de Gabinete, te corresponde informar al Presidente que estamos muy enojados y que analizamos la posibilidad de irnos del bloque porque nos resultan intolerables los ataques desmedidos», repitió el diputado riojano. Lo escuchaba, además de Atanasof, una platea favorable a José Manuel de la Sota, animada por Roggero, el fueguino Omar Becerra, el bonaerense Rodolfo Frigeri y el cordobés Carlos Alessandri.
Devenido en improvisado Samoré, el jefe de bancada homenajeó «la unidad de los diputados, aun en los momentos más conflictivos». Quintela subrayó que «durante estos casi 8 meses se prestó colaboración desde el Congreso, a pesar de que no se compartieron muchas de las medidas».
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