28 de octubre 2004 - 00:00

Seguridad: aceleran cambios en Casa Militar

Los incidentes que afectaron la seguridad presidencial en los últimos días, con ejes en la residencia de Olivos y el avión Tango 01, llevaron que el gobierno acelere una «reforma estructural» en la Casa Militar, encargada del área, a instancias del propio jefe de Estado, Néstor Kirchner.

Fuentes citadas por la agencia oficial «Télam» vinculadas al trabajo de la reforma consideraron «posible» la conformación de un «cuerpo unificado» de seguridad que reemplace a la mecánica vigente.

Las fuentes, por otra parte, consignaron que «estaría identificada» la persona que el domingo pasado permaneció unas tres horas en la residencia de Olivos sin ser detectada, mientras Kirchner y su esposa, la senadora Cristina Fernández, descansaban.

• Identificación

La averiguación de la identidad del intruso está siendo el producto del exhaustivo rastrillaje que hicieron peritos de las fuerzas de seguridad en la quinta presidencial en búsqueda de huellas dactilares. Según las fuentes, en lo que respecta a la «reforma», la dependencia que experimentaría el centro de las variantes sería la Casa Militar, que en la actualidad coordina la mayor parte de la seguridad presidencial y depende funcionalmente de la Secretaría General de la Presidencia.

Entre los borradores sobre los que se está trabajando figura el desplazamiento de esta oficina, para que pase a tener mínimas funciones operativas e incluso deje de funcionar en la Casa Rosada, de acuerdo con los informantes consultados.

De esta forma, la nueva estructura pasaría a tener la coordinación de la seguridad militar, la custodia presidencial que ejerce la Policía Federal y la de aquellos efectivos de las fuerzas de seguridad que puedan llegar a tener roles en esta área.
Y el cambio incluiría que la cabeza de ese organismo sea un civil, dándole fisonomía a lo que a principios de la gestión Kirchner se mencionó, que fue el reemplazo de la Casa Militar por una Casa Civil, con sus debidas connotaciones.

Un complejo entramado de responsabilidades obliga en la actualidad a coordinar esfuerzos entre efectivos de diferentes esferas que, según los análisis internos que se realizan en el gobierno,
«está visto que falla por demás».

Para el caso, en la residencia de Olivos conviven efectivos de las policías Federal y Bonaerense, del Regimiento de Granaderos y también de Gendarmería, según el esquema operativo habitual. A pesar de la numerosa y fuerte presencia de efectivos, el domingo se registró la inédita presencia de una persona que se movió con libertad en el predio de Olivos, al punto de pedirle un vaso con agua a una empleada.

En la Casa Rosada, por paralelo, a pesar de que el ingreso está controlado por civiles instruidos especialmente para esas labores y por policías federales, suelen darse presencias injustificadas, según reconocen las fuentes requeridas por la agencia oficial.

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