9 de enero 2002 - 00:00

Senado: se reagrupan opositores a Duhalde

El peronismo del interior comenzó a armar un nuevo polo de poder en el Congreso para contrarrestar la hegemonía bonaerense del gobierno de Eduardo Duhalde. Por ahora, los movimientos parecen limitarse al Senado, donde ya le nombraron vice al presidente designado, el cordobés Juan Carlos Maqueda. Pero pueden derivar en una divisoria de aguas dentro del PJ, que deje a Buenos Aires de un lado y al resto del país del otro.

Parte de los militantes del diluido Frente Federal de provincias «chicas», que apoyaron al delegado senatorial de José Manuel de la Sota, tomaron la iniciativa de recomponer filas, aunque con formato distinto, algunas exclusiones y la expectativa de incorporar socios de otras provincias, entre ellos el mismo Maqueda.

El pretexto para recolectar adhesiones son las necesidades regionales, sin que aparezcan gobernadores a la vista en este esquema ni renegar del apoyo que -como compañeros del mismo partido-deben declamar por Duhalde.

Curiosamente, ya no figura entre los gestores del realineamiento el misionero Ramón Puerta, coordinador de la alianza de mandatarios del Frente. Después de la renuncia a la presidencia provisional, perdió la mayoría de los auspicios que terminó de capitalizar su heredero en la cúpula del cuerpo.

En los últimos días, el salte-ño Marcelo López Arias -que quedó como número 2 de Maqueda en la conducción de la Cámara-, el formoseño José Mayans, el jujeño Carlos Jenefes y la tucu-mana Malvina Seguí, entre otros, mantuvieron reuniones para resucitar el espíritu de los federales, bastante deteriorado tras la fallida consagración de Adolfo Rodríguez Saá y el paso al costado de Puerta que despejó el camino a Duhalde, vía el diputado Eduardo Camaño, segundo en la línea sucesoria.

• Buena voluntad

López Arias y sus amigos no quieren politizar la movida y subrayan su apoyo al gobierno, además de ampliar la base de afiliación. De hecho, en señal de buena voluntad hacia la Casa Rosada votaron el «plan Reyes», aun cuando Sonia Escudero (Salta) pidió permiso para abstenerse y Seguí puso reparos pero se inclinó por levantar la mano.

Resulta prematuro hacer especulaciones. Pero no habría que descartar que este núcleo termine acercándose a
José Manuel de la Sota o a Carlos Reutemann con vistas a los comicios de 2003. La candidatura de Carlos Ruckauf ya se desdibujó desde que el ex gobernador se eyectó de la provincia para asumir la Cancillería.

A pocos minutos de jurar, el bonaerense recibió a legisladores que se le reportaban hasta ese momento, especialmente, los que militando en distritos no gobernados por el peronismo recibieron asistencia para las elecciones del 14 de octubre.

Estuvieron allí varios senadores, entre ellos, el neuquino
Sergio Gallia, el entrerriano Jorge Busti, el rionegrino Miguel Angel Pichetto, el chubutense Marcelo Guinle y el mendocino Jorge Pardal, más algunas decenas de diputados.

• Cortesía

Hubo un brindis de circunstancia y apenas un contacto de cortesías de no más de 10 minutos. Las visitas, que no pensaron en un mero acto protocolar, se quedaron con ganas de cuestionarle al dueño de casa el abandono territorial que, a criterio de muchos, equivalía a desactivar el proyecto presidencial y dejarlos a la deriva sin referente nacional, aun cuando la lealtad estaba cimentada en favores proselitistas.

Con gestos casi publicitarios, intentó explicar -sin que nadie llegara a interrogarloque el lema
Ruckauf 2003 no había perdido vigencia. Sin embargo, Busti y la mayoría de sus colegas de la Cámara sienten que Duhalde puede desplazar definitivamente al flamante ministro de Relaciones Exteriores en sus preferencias.

El ex gobernador de Entre Ríos siempre mantuvo una relación más que amistosa con el presidente designado. Los demás comenzaron el viraje más recientemente.

El mismo día en que la Asamblea Legislativa lo consagró para completar el mandato de
Fernando de la Rúa, Duhalde visitó el bloque senatorial que todavía él integraba y prometió tener en cuenta a los senadores sin techo durante su gestión, en una decisiva muestra de seducción. «Sin techo» es una expresión que alude a los legisladores que pertenecen a provincias que están en manos de la oposición y, en consecuencia, no reciben ayuda del Ejecutivo local. En esa situación, están los ex ruckaufistas Guinle, Pichetto y otros.

A
Duhalde le atrae la idea de contar con propia tropa en una Cámara, donde la provincia de Buenos Aires está en similar situación que las demás, pues las mayorías disponen de dos legisladores por distrito, a diferencia de Diputados donde el reparto de cargos se hace sobre la base de la población. Los bonaerenses y sus socios podrán hacer contrapeso a los provinciales que comienzan a reagruparse y amenazan con hegemonizar la bancada PJ.

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