El gobierno sigue intentando saber qué provocó la falla en el avión presidencial, para lo cual estudia la posibilidad de encargarle una auditoría a un organismo estadounidense que suele dedicarse a otras tareas. Este diario tuvo acceso a un informe reservado elaborado por un experimentado aviador en el que se explica que el Tango 01 está siendo mal utilizado, porque no es un aparato diseñado para vuelos cortos. Además, dice el informe, «seguramente fue una falla del compresor de alta en el despegue, momento de la máxima erogación de la potencia solicitada. Esto provocó una pérdida (de potencia) que en la jerga se conoce como 'stall' (plantada), es decir, pérdida de efectividad en los alabes de la turbina». (Los alabes son las aspas de la turbina.)
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El trabajo del aviador explica que el Boeing 757 200 que utiliza el Presidente es una máquina de mediano a largo alcance, con un radio de acción de 2.000 a 6.500 kilómetros. Recuerda, además, que al Tango 01 se le colocaron tanques de combustible suplementarios para que pudiera volar hasta 9.500 km. «Por eso, cuando el gobierno de la Alianza quiso venderlo, no recibió ninguna oferta: es que su configuración era para alto nivel ejecutivo, y desmantelar o desarmar estos aviones con semejantes niveles de confort y seguridad implica un costo superior al de comprar una nave de aerolínea comercial», dice el informe.
Sin embargo, lo más significativo viene en el siguiente párrafo: «Estas aeronaves de alta complejidad, en cada puesta en marcha, cumplen un ciclo (despegue, aterrizaje, puesta en marcha de sus servicios, presurización). La fatiga a través del tiempo proviene justamente de ese uso que se hace de la aeronave, que no fue diseñada para aterrizar y despegar en tramos de menos de tres horas de vuelo». El experto advierte que, de usarla en esa modalidad, «se resiente el material. Si a esta nave que fue diseñada para escalas superiores a las tres horas de vuelo se la usa para ir a Paraná -que son 50 minutos- o a Río Gallegos -dos horas 40'- tres veces por semana, es demasiado alto para una aeronave, repito, diseñada para largos recorridos».
El informe revela que a los tanques suplementarios les salieron «hongos por el poco uso», lo que obligó a reemplazarlos en ocasión del vuelo a Rusia y a China. Como se recordará, no fueron pocos los inconvenientes y retrasos que provocó este problema en el largo vuelo al Oriente. El experto termina diciendo que «el problema de mantenimiento es reiterativo y grave en el avión presidencial: el tiempo de uso, por tantos despegues y aterrizajes semanales, desgastan más el material».
• Auditoría
Seguramente, ésta y otras cuestiones querrá saber el gobierno, porque ayer fuentes de la Casa Rosada -de nuevo, sin confirmación oficial- dejaron trascender: «Vamos a pedir una auditoría a la Junta Nacional de Seguridad Norteamericana (sic) en breve, pero aún no se hizo el pedido formal», dijeron esas «fuentes» a varias agencias de noticias.
Es de suponer que el «informante» se refería a la NTSB, o sea, la National Transport Safety Board, el organismo que se ocupa de investigar todos los accidentes aéreos que se producen en territorio de Estados Unidos. Entre sus misiones está la de conducir estudios especiales de seguridad en el transporte que tengan importancia nacional. La NTSB provee también investigadores que sirvan de representantes acreditados de los EE.UU., tal como se especifica en tratados internacionales para accidentes aéreos en el exterior, que involucren a aviones con matrícula de EE.UU. o que tengan mayoría de componentes fabricados en los EE.UU. No aparece entre sus incumbencias naturales la realización de auditorías.
La supuesta auditoría tendría su raíz en el inquietante informe técnico presentado el lunes por la Rolls Royce, fabricante de los motores del T-01, en el que se afirmaba que la turbina derecha del avión presidencial «no estaba operativa» y que la izquierda «estaba a punto de no ser operable».
En tanto, la Secretaría General de la Presidencia otorgó ayer (por Resolución 774) a la empresa israelí IAI -ganadora en dos oportunidades de la licitación convocada a ese efecto- el mantenimiento del Tango 01.
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