8 de octubre 2002 - 00:00

Servini decide si hay internas

A 17 días del cierre de presentación de listas de candidatos, todos los protagonistas han puesto la lupa sobre el juzgado electoral de la Capital Federal que organiza las internas abiertas, obligatorias y simultáneas del 15 de diciembre.

Salvo Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá, todo el arco político querría que esa fecha no ocurra nunca.

Peronistas del gobierno, radicales y otros creen que esa fecha los sorprende, merced a una ley que sancionó el Congreso para otro país -el del año 2000- sin las alianzas cerradas, con las internas abiertas.

En el caso de los gobernadores, creen que los expone a un turno que empieza recién ahora y los embarcará en la batucada de campaña hasta mayo próximo, forzándolos a gobernar en medio de una crisis, sin plata ya acosados por oposiciones en campaña rabiosa. Querrían todos que se postergase la interna y también la general, algo que complace el deseo íntimo de Duhalde de extenderse hasta el 10 de diciembre.

Lo mismo piensan del presidente Menem y Rodríguez Saá. Creen, además, que la buena fortuna que los acompaña ahora puede cambiar con los meses si se postergan las urnas, algo que podría alimentar el crecimiento de otros competidores.

Pero hay una sola manera de frenar la implacable relojería electoral: una ley del Congreso o, como sueñan algunos, una decisión de Servini de Cubría. Algunos la creían ayer inminente y a eso atribuían el silencio en que sumió la magistrada.

Como los demás protagonistas, la jueza trabaja sobre decisiones ya bajo la lupa. Ayer sumó otro recurso sobre las elecciones, parecido a la causa Salvatierra; pide que los partidos elijan los candidatos a la vieja usanza porque este sistema es inconstitucional. Lo giró al gobierno, que está obligado a defender la ley que lesiona sus proyectos. Tan ocupada está en estos trajines que Servini rechazó una invitación del gobierno del Brasil a mirar las elecciones de ese país del domingo pasado.

•Atención

Estar en Brasilia el domingo la hubiera puesto al borde de la sospecha porque el que sí viajó fue el viceministro de Interior Cristian Ritondo, responsable por el gobierno de las elecciones. Un contacto entre ella y el gobierno.

Para colmo ayer el fiscal electoral de la Capital Federal,
Jorge Di Lello, hizo avanzar una casilla más el trámite judicial sobre estas elecciones y pidió que se unifiquen en un solo expediente todos los recursos que piden paralización de las internas. ¿Antesala de la decisión que espera buena parte del arco político?

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