"Si les toman comisaría, se van" (Giannettasio)
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Graciela Giannettasio
Arslanian aportó a la sospecha general de conspiracionesque, en forma periódica,anima el gobierno nacional. Dijo que le resultaba llamativo que la toma de comisarías haya comenzado el día que Solá y Néstor Kirchner salieron de gira internacional.
En tanto, Giannettasio -a cargo del Ejecutivo por la ausencia de Solá- prefirió enviar un mensaje hacia dentro de la Policía. «En la Policía de la Provincia de Buenos Aires no se permiten las tomas a comisarías, y comisario que tenga la comisaría tomada pasa a retiro», dijo la vicegobernadora.
Desde el ataque a patrulleros el jueves pasado en Isidro Casanova, protagonizado por familiares y amigos de Diego Lucena, el joven asesinado diez días atrás, en la provincia se produjo una seguidilla de ataques a comisarías.
La más impactante se registró el lunes en Tres Arroyos.Ese hecho forzó a Arslaniana desplazar al jefe de la Bonaerense, Esteban Lamardo, por «inacción».
Luego se produjeron otros dos incidentes, como reflejo de aquél. Como en los tres casos -en Tres Arroyos estuvo probado-la Policía no intervino y «desamparó» a «los vecinos», según se informó desde la provincia, el gobierno quiso enviar también un mensaje hacia dentro de la fuerza.
De todos modos, Arslanian aclaró ayer que la «fuerza» debe ser un «recurso extremo» en caso que se produzcan hechos de similares características.
Por eso, diligenció al nuevo jefe, Héctor Iglesia, a priorizar el «diálogo», ser un «mediador, hablar con la gente, apaciguar los ánimos, establecer caminos de diálogo». Casi una tarea de asistencia social o hasta de psicoanalista.



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