Los conflictos con docentes y otros empleados públicos que él mismo provocó con el anuncio de aumentos para beneficiar a su candidato Daniel Filmus se vuelven contra el Presidente. Pensaba recordar el 2 de abril en Tierra del Fuego, pero le recomendaron que por allá no aparezca porque lo esperaba una batucada de estatales.
Peor era ir a Río Gallegos, en provincia propia, todavía en turbulencia. Pensó en ir a Monte Caseros, Corrientes, cuna de muchos de los caídos en la Guerra de Malvinas, pero también allí hay protestas. Se conforma ahora con denunciar un tratado petrolero de 1995 que nunca sirvió para mucho, un gesto decorativo.
Huidizo Néstor Kirchner canceló ayer su viaje a Tierra del Fuego donde iba a pasar el vigésimo quinto aniversario de la Guerra de las Malvinas. En un primer momento se anunció que el Presidente encabezaría un acto en Ushuaia, pero la protesta de los docentes patagónicos y la pelea con el obispo Juan Carlos Romanín, al frente de la diócesis de Río Gallegos, que comprende las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, obligaron a la Casa Rosada a preparar nuevos escenarios para el desembarco del jefe de Estado. Ayer Kirchner mantuvo en su despacho una reunión de urgencia con el gobernador fueguino Hugo Cóccaro y con Rosana Bertone, quienes le informaron sobre el complicado clima político y social en la provincia. Allí el kirchnerismo está dividido entre la lista que encabeza el actual mandatario, la del diputado Daniel Gallo y la del radical José Martín, intendente de Río Grande, quien no se sumó a la concertación del oficialismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No es la primera vez que Kirchner cancela apariciones en el interior del país por conflictos sociales y gremiales. El antecedente más inmediato se remonta a la Fiesta de la Vendimia, el sábado 3 de marzo en Mendoza. El Presidente alegó problemas de agenda para eludir una protesta de viñateros y empleados del transporte público que amenazaba con arruinar su foto junto a Julio Cobos, potencial compañero de fórmula de Néstor o Cristina Kirchner.
Ahora el Presidente se debía enfrentar a los conflictos de los docentes y de la salud fueguinos. Demasiado riesgo en un año electoral en el que el gobierno se empeña en mantener el statu quo para poder postular a la primera dama a la presidencia. Por eso ayer la presidencia evaluaba mudar el acto a Corrientes, a la localidad de Monte Caseros, donde está la sede del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas «Avá Ñaró». Los correntinos aportaron uno de los contingentes más numerosos de jóvenes que viajaron a la guerra y, además, la provincia se presenta como un refugio político sin reclamos gremiales en la superficie. De todos modos, revelaron fuentes de la Jefatura de Gabinete, tampoco estaba descartado que Kirchner se quedara en Capital Federal ya que en Santa Cruz, su provincia, los docentes todavía siguen en pie de guerra con el respaldo de la Iglesia católica. Sólo Daniel Scioli y Nilda Garré confirmaron hasta ahora su presencia en Ushuaia, mientras que Aníbal Fernández y Jorge Taiana prometen estar en Río Grande.
El enfrentamiento con el Episcopado ya empezó a reducir el margen de maniobra del Presidente. Tierra del Fuego y Santa Cruz se le presentan como territorios adversos, y Misiones se convirtió en un bastión rebelde comandado por el cardenal Jorge Bergoglio a través del obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña. El clima social inestable obligó incluso a la Casa Rosada a congelar por el momento los planes para reeditar una Plaza del Sí el próximo 25 de mayo.
Carlos Zanini, jefe de Compromiso K (CK), paralizó todo intento por arrear a piqueteros oficialistas y manifestantes rentados para colmar la Plaza de Mayo.
Manifestación
Pero para que el Presidente no esté cancelando actos en cada provincia donde la situación social es inestable, CK ya está motorizando una manifestación kirchnerista blindada para el 20 de abril en Costa Salguero, que también servirá de plataforma para la campaña electoral de Scioli y de Daniel Filmus. En Tierra del Fuego, el gobernador Cóccaro afirmó que daba por cerrado el diálogo con los sindicalistas de la salud, y agregó que «los dirigentes gremiales evidentemente no entienden razones». El mandatario provincial consideró que el conflicto está tomando un cariz político e insistió con que «de mi parte no tengo nada más que hablar, no voy a dialogar más con los sindicalistas de la salud. Les expliqué el problema que teníamos, les expliqué las alternativas de solución. Si no quieren entender, la culpa ya no es mía». No es el único frente de conflicto fueguino: el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación también solicita un aumento salarial de 100%.
Por eso fracasó la idea de Kirchner de encabezar el acto principal del vigésimo quinto aniversario de la guerra en la plaza Islas Malvinas de la capital de Tierra del Fuego al mediodía del 2 de abril. El Presidente, quien tiene la costumbre de hacer este homenaje siempre en el Sur, tenía previsto dar un discurso donde reiteraría la posición argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas para que el Reino Unido tenga la voluntad de sentarse a una mesa de negociación.
Para colmo, desde la provincia más austral del país se deslizó que los estatales provinciales y los docentes percibirán sus haberes de marzo con un descuento por los ocho días de paro.
De concretarse la quita, los recibos de los docentes podrían tener una merma cercana a 40 por ciento.
Dejá tu comentario