«El voto automático les sirve a los que quieren matar a Ibarra. A Ibarra le sirve para victimizarse y sostener que su juicio es un linchamiento político.» La reflexión la hacía ayer en su despacho un diputado de la oposición a horas del inicio del juzgamiento del suspendido jefe de la Ciudad. En las últimas dos semanas el juicio de Ibarra se ha transformado en problema matemático digno para ser incorporado en una nueva versión de «Matemática... ¿estás ahí?», el libro del Adrián Paenza que narra una serie de historias sobre números y acertijos.
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Cuántos están a favor de la destitución de Ibarra y cuántos a favor de apoyar la continuidad del frentista, es lo que se discute. Un día es 10 a 5. Otro 13 a 2 y otro 7 a 5. Todas especulaciones, porque lo sustancial es que la suerte de Ibarra se terminará definiendo en términos políticos: los números sólo serán el resultado de ese acuerdo. «En el ARI no hay votos automáticos, sino la libertad de conciencia. Lo importante es que si Ibarra es destituido la sociedad sepa por qué y si es confirmado en su cargo también sepa por qué». El que habla es Fernando Melillo presidente del ARI y jefe del bloque en la Legislatura porteña.
Melillo intenta despegar a su partido de las versiones que ya lo incluyen votando contra Ibarra junto a los cuatro diputados del macrismo, los tres de la izquierda y el bloque unipersonal de Florencia Polimeni. En total 10 votos condenatorios de Ibarra, según el intencionado cálculo.
Es que el gobierno tiene la secreta esperanza de lograr que el ARI le aporte a Ibarra los votos que el kirchnerismo no puede conseguir para respaldar al alcalde. Sólo uno de sus legisladores K estaría dispuesto a votar por la continuidad del jefe porteño.
Y el ARI sufre de dualidad: no se imagina en la foto votando con el macrismo y volteando a un jefe de Estado ideológicamente más afín que el partido de Mauricio Macri. De allí que haya empezado a explicar que las pruebas que se reunieron en el inicio del juicio alcanzaban para acusar a Ibarra, pero ahora hay que ver si alcanzan para producir la condena del alcalde porteño. Además pretende que ese eventual cambio de criterio esté atado a las explicaciones que dé Ibarra sobre su desempeño en la tragedia Cromañón. Un razonamiento parecido al de Polimeni, que descolló como una dura acusadora de Ibarra, pero que ahora podría revertir su voto.
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