27 de septiembre 2002 - 00:00

Sorprendió a prelados

«Estamos muy sorprendidos», afirmó ayer con pesar uno de los obispos asistentes al plenario del Episcopado que se realiza en Pilar, admitiendo ese sentimiento al haberse enterado de la renuncia presentada al Papa por el arzobispo de Santa Fe, Edgardo Storni. Una renuncia rodeada de un escándalo por denuncias de abusos sexuales y hasta de una estafa. Y que en su momento investigó la Iglesia a través del obispo de Mendoza, José María Arancibia, no precisamente cercano al pensamiento de Storni. Al punto de que el método que utilizó no fue considerado el mejor, ya que fue criticado por esa encuesta al haber hablado con todos menos con Storni. Sin embargo, las conclusiones de la investigación, hechas hace ya 8 años, que viajaron a Roma y se depositaron en el dicasterio encargado de las relaciones con los obispos, no mostraron evidencias de suficiente gravedad como para justificar el escándalo desatado ahora. Ya en marzo último Storni había hecho llegar a la Conferencia Episcopal una nota pidiendo disculpas, porque en la diócesis se había producido un desfalco en la popular colecta Más por Menos. Lo que lo había obligado a despedir a quienes suponía eran los responsables de esa falta; algo que investiga un juez de Santa Fe que tenía previsto citar a Storni para el 2 de octubre próximo. Parte de todo esto fue amplificado en un libro recientemente publicado, lo cual fue creando un particular clima político local, apto para terminar provocando la renuncia del arzobispo. Seguramente aconsejado por las máximas autoridades de la Iglesia en el Vaticano, donde Storni se encuentra en estos días en su quinquenal visita «ad limina».

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