10 de febrero 2003 - 00:00

"Soy disciplinado y por ello voy a apoyar a Kirchner"

Acato lo que decidan las autoridades partidarias de mi sector político, que ya se han manifestado en el congreso partidario (de Lanús) a favor de impulsar la candidatura del compañero Kirchner.

Entrevistamos en la Casa de Gobierno de Santiago del Estero al ex gobernador Carlos Juárez. Posee un despacho lindante al de su esposa -y actual gobernadora de la provincia-, Mercedes Aragonés. Una foto de la pareja decora el ambiente pequeño pero cálido, que fue remodelado tras «El Santiagazo», un episodio ocurrido en 1993, cuando el Palacio de Gobierno fue incendiado por ataques masivos a los símbolos del poder (incluida la residencia privada del matrimonio Juárez). Asumió la primera gobernación en 1946, con el triunfo de Juan Perón, y repitió en el '73, '83, '95 y '99, pero ese año debió abandonar su mandato por una insuficiencia cardíaca.

Periodista: De no ser por el marcapasos, hay Juárez para rato.


Carlos Juárez:
(Risas.) Felizmente lo supe detectar a tiempo y estoy bien. Igual, me tengo que cuidar porque según los médicos soy un acelerado.

P.:
La gente reclama cambios en la política nacional. Esto implica -en muchos casos-otros nombres.

C.J.: Tienen razón. Pero no estoy de acuerdo con la frase «que se vayan todos». Hay que aprender a discriminar; si bien es cierto que hay funcionarios que tienen la obligación ética de dar un paso al costado, también es verdad que hay otros que son muy útiles para el país. Igual creo que la gente siente necesidades y está bien que se exprese.


P.:
¿A quién va a apoyar el oficialismo santiagueño en las elecciones generales?

C.J.:Acato lo que decidan las autoridades partidarias de mi sector político, que ya se han manifestado en el congreso partidario (de Lanús) a favor de impulsar la candidatura del compañero Kirchner.


P.:
¿Le gusta Kirchner?

C.J.: Soy un hombre disciplinado.

P.: ¿Ganará?

C.J.: Kirchner es conocido en la parte sur del país. En el norte todavía no lo conocen.


P.:
Le menciono algunos nombres y me da su opinión.

C.J.: Me gusta eso.

P.: Carlos Menem.

C.J.: Mi relación personal es muy buena, pero políticamente estamos distanciados. Menem olvidó, siendo presidente, a Santiago. Cuando vino la promoción industrial para las provincias que necesitaban, nos excluyó. Imagínese lo que hubiera sido esta provincia si hubiera tenido la promoción industrial. Esa actitud no me agradó y fue el principal motivo del distanciamiento.Además, la gente se olvida que muchas de las deudas que hoy tiene el país tuvieron origen en el gobierno de Menem.


P.:
Ricardo López Murphy.

C.J: Hizo su ensayo, pero fracasó. No quiere decir que no esté preparado desde el punto de vista económico y financiero. Igual sería aventurado omitir otra opinión porque hace poco tiempo empezó su accionar preelectoral. Ni siquiera hizo actos masivos.


P.:
Adolfo Rodríguez Saá.

C.J.: Un buen gobernante, en San Luis.

P.: Elisa Carrió.

C.J.: Un caso curioso. Una mujer que se expresa con mucha facilidad; es inteligente, capaz. Sin embargo, la situación crítica del país requiere más proyectos de reconstrucción y menos promesas.


P.:
Eduardo Duhalde.

C.J.: Agarró el país en una instancia sumamente crítica y ha logrado estabilizar la situación.


P.:
¿Ley de lemas, sublemas o internas?

C.J.: La ley de lemas contribuye a la unidad del partido. Más en este momento, donde hay tantas diferencias. Si hay internas, puede haber problemas.


P.:
¿Está bien que Duhalde participe activamente en las internas partidarias?

C.J.: Prefiero abstenerme de omitir una opinión al respecto.


• Deudas y obras

P.: Usted habla de una deuda de Menem, y ya aclaró que comulga con el duhaldismo. ¿Pero se olvida que Duhalde dejó la provincia de Buenos Aires en una situación desesperante y con una deuda millonaria?

C.J.: Pero también realizó muchas obras y la gente se lo reconoce. Sin perjuicio de que ello también originó deudas.


P.:
¿Confía en las encuestas?

C.J.: Relativamente. Se podría decir que en la actualidad, muchas se realizan porque hay financiamiento de por medio. Ustedes lo saben mejor que yo.


P.:
¿Es cierto que nunca pidió una encuesta antes de una elección en Santiago del Estero?

C.J.: Jamás. Del '49 a la fecha nunca necesité un sondeo de intención de voto. Mi encuesta siempre ha sido andar por la calle. Me daba cuenta dónde ganaba y dónde perdía.


P.:
¿Lo quiere la gente?

C.J.: Mucho. Recuerdo que Duhalde nos visitó y dijo: «He descubierto otro país». Es la verdad, Santiago tiene características de ser otro país.Yo puedo salir a donde se me antoje y no necesito custodia. Vengo caminando a la Casa de Gobierno. La gente me quiere, y la que no está de acuerdo con mi ideología política me respeta y me saluda.


P.:
¿Cómo está hoy Santiago?

C.J.: Las cosas están bien, no hay mayores problemas. Hay justicia, y a diferencia de otros lugares aquí el poder no está para servir al partido, sino al pueblo.


P.:
Estuvo tres años preso durante el golpe de 1955 que derrocó a Perón. ¿Qué sensaciones le trae ese recuerdo?

C.J.: Se lo defino con una frase. Hay tres cosas que no se pueden definir: la necesidad, la pobreza y la pérdida de la libertad. Hay que padecerlo para poder describirlo, y no se lo deseo a nadie. La sensibilidad que uno puede tener para las necesidades del pueblo son más fáciles de captar cuando uno ha pasado trances duros en la vida. Si no, lo que se dice es todo artificial.


En diciembre de 2001, Carlos Juárez renunció a la gobernación para asumir como senador nacional electo (el 14/10/01), y la Legislatura provincial designó para completar el mandato a Carlos Díaz, quien luego resultó electo en los comicios de setiembre de 2002, pero renunció a los 23 días de asumir. Finalmente, el 12 de diciembre del mismo año asumió la gobernación quien había sido elegida vicegobernadora: Mercedes «Nina» Aragonés de Juárez.

Periodista:
¿Por qué renunció Díaz?

Carlos Juárez: A raíz de un pedido de dimisión planteado por los legisladores. Nadie sabía que el cuñado de él tenía una casa prohibida (prostíbulo) y cometió un homicidio que yo ignoraba. El nunca me dijo nada. Me informé en Buenos Aires 20 días después, cuando con el ex gobernador tomábamos el desayuno todos los días; convivíamos prácticamente. Alguien me llamó desde Mar del Plata diciéndome: «Juárez, ponga la televisión». Aparecía mi cara con un cartel que decía «encubridor» del autor de ese hecho. Me molesté sobremanera.

• Estrategia

P.: ¿Se habló de presiones políticas e incluso se dijo que a Díaz lo amenazaron con iniciarle juicio político?

C.J.: Es cierto que se mencionó la posibilidad de iniciar juicio político, pero es mentira que existieron presiones. Simplemente hubo un hecho claro, y el propio Díaz también lo entendió así.


P.:
Algunos dicen que es usted un estratega de la política. ¿Adelantar las elecciones en Santiago formó parte de una estrategia?

C.J.: Sin dudas. En realidad, había que antici-parse a las elecciones nacionales, que podían generarnos problemas.


P:
¿Qué significa «Nina» para usted?

C.J.: Todo. Mi esposa es mi sostén; es puro corazón. En realidad, llegó a la gobernación por un incidente, pero realiza un trabajo muy importante, especialmente en el área social. Creó un subsidio a la madre soltera y a la madre con más de cinco hijos en condiciones de indigencia. Creó la comisaría de la mujer, el juzgado de familia. Está desempeñando un plan de viviendas comunitarias, donde el Estado pone los materiales y la gente pone la mano de obra. Es decir, ha dado consistencia a una obra social importante. Fíjese que Santiago del Estero tiene el índice más bajo de mortalidad infantil.


P.:
¿Por qué «Nina» nunca da reportajes a la prensa?

C.J.: Ella quiere ser discreta, no le gusta sobresalir.


P.:
Usted siempre dice que es un peronista de pura cepa. ¿Hay muchos peronistas en la actualidad?

C.J.: (Risas.) Es la segunda y última pregunta donde prefiero abstenerme de contestar...


Entrevista de Leandro Ferreyra

Dejá tu comentario

Te puede interesar