11 de octubre 2007 - 00:00

Subirlo a De la Sota al palco les "costó" $ 160 millones

- Gallego te están esperando en Río Cuarto.

- Y yo estoy esperando los 300 millones que me prometiste el año pasado por el déficit de la caja.

- Hoy tenés depositados 80 millones y la semana que viene otros 80.

- Me alegro mucho y quedate tranquilo: el acto va a salir bien.

Eran las cuatro de la tarde cuando José Manuel de la Sota recibió el llamado de Néstor Kirchner «invitándolo» a subirse al acto que tres horas después, en Río Cuarto, encabezaría su esposa. El Presidente lo convenció y estableció un récord: pagó la foto más cara de esta campaña.

A las 19, cuando Cristina de Kirchner subió al escenario del Club Central Argentino, ahí estaba el gobernador que anteayer había anunciado que no participaría del show. De la Sota tuvo, además de los giros metálicos, otra victoria íntima: fue el más aplaudido de los presentes.

La contraprestación fue un lleno de más de 3.000 personas -muchas llegadas desde Córdoba capital- que la candidata aprovechó dándole a su discurso un tono peronista. Sin abandonar, claro, el libreto habitual sobre la Concertación plural.

Se permitió, incluso, una comparación pretenciosa. Recordó que en el 45, Amadeo Sabatini rechazó la oferta de Juan Domingo Perón para integrar una fórmula compartida como vice. Finalmente, ese lugar lo ocupó el correntino Jazmín allego, te están esperando en Río Hortensio Quijano.

Repasó, además, que Ricardo Balbín también esquivó una entente con el General. «Si hubiera aceptado el ofrecimiento de Perón de acompañarlo» hubiese sido «otra historia», teorizó la senadora.

«Ahora tenemos otra oportunidad», se animó la primera dama en una traslación delicada que podría enervar a más de un peronista.

Convencido sobre la hora, De la Sota rehusó, sin embargo, hablar en el acto. Sí lo hizo, en cambio, el empresario Roberto Urquía, cabeza de lista de los diputados nacionales por Córdoba, y posible jefe de Diputados, que habló calmosamente durante 35 minutos.

  • Presentes

    Sobre el escenario, además de la candidata, De la Sota y Urquía estaban Jorge Montoya -2º de la boleta-, Nora Bedano -que completa el cupo femenino- y el gobernador electo, Juan Schiaretti. También se trepó a las gradas el vice, Héctor «Pichi» Campana.

    Preocupada por la sumatoria -la semana que viene tiene agendado un acto con el juezismo K que postula a Cecilia Merchán, a quien fue a respaldar días atrás Alicia Kirchner-, la candidata evitó cualquier referencia a la polémica en torno a la elección del 2 de setiembre.

    Prefirió, en cambio, el planteo genérico y la convocatoria a un pacto social que englobe al «campo con la industria, a los trabajadores con los empresarios y al gobierno con la gente».

    «Esta construcción requiere un salto cuantitativo y cualitativo. Por eso hay que convocar a un acuerdo social en que las fuerzas del trabajo, la producción, el campo y el Estado podamosconstruir institucionalidad para estas políticas», insistió.

    Afirmó, en esa línea, que es necesario diseñar un proyecto de largo plazo para que «las elecciones dejen de ser una ruleta rusa».

    Sin embargo, dos detalles echaron sombras sobre la denodada defensa de la concertación plural. La falta total de dirigentes del radicalismo K en el acto -con Cobos compartirá actos el viernes en Mendoza y Neuquén- y ausencia de una recepción institucional.

    En Río Cuarto, principal bastión delasotista, gobierna el radical Antonio Rins, que fue compañero de fórmula de Luis Juez en setiembre. Dicen que a sugerencia de Alberto Fernández, el alcalde evitó aparecer por el aeropuerto para darle la bienvenida a la candidata K.
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