Tabaré también desafiante: "No aceptamos que nadie nos diga lo que tenemos que hacer''

Política

• "No hay marcha atrás. Será la Justicia la que resuelva este diferendo." • "Si un país bloquea al otro, lo que hay es un proceso de desintegración."

México - Para evidenciar su rechazo a la propuesta del gobierno de Néstor Kirchner de financiar el estudio de impacto ambiental de las papeleras de Fray Bentos, Tabaré Vázquez eligió ayer exacerbar el nacionalismo y el rechazo a la injerencia en temas uruguayos, argumento que suele agradar a la opinión pública de su país.

Consultado sobre la oferta argentina, que incluye además el pago de salarios de empleados de la finlandesa Botnia en una eventual suspensión por 90 días de las obras, el presidente uruguayo, de visita en México, demandó que «la Argentina» no se inmiscuya en los asuntos uruguayos, y reclamó que cuide «un poco más la salud de su gente».

Vázquez advirtió que no aceptará «que absolutamente nadie de afuera» dirija la política uruguaya. «La Argentina debe preocuparse por la salud de sus ciudadanos y no por la de los uruguayos, que para eso están sus autoridades», afirmó Vázquez en declaraciones al periodismo mexicano y uruguayo que lo acompaña en su gira.

«La salud, el bienestar y el medio ambiente de los uruguayos lo cuidamos los uruguayos... la Argentina tendría que cuidar un poco más la salud de su gente, porque tiene varias plantas de pasta de celulosa funcionando en pésimas condiciones», enfatizó Vázquez, al término de una entrevista con el jefe de Gobierno de Ciudad de México, Alejandro Encinas.

Vázquez aludió sin mencionarlas a plantas de celulosa en las provincias de Misiones y Santa Fe, que utilizan cloro elemental, sustancia aun más nociva que el dióxido de cloro que se usará en Fray Bentos.

Ese es uno de los argumentos más esgrimidos en Uruguay en contra del reclamo argentino, aunque es sabido que lo que diferencia al caso de las pasteras que se instalarán en Fray Bentos, especialmente la finlandesa Botnia, es la magnitud de produccióny, en consecuencia, del daño ambiental. Se estima que ambas papeleras europeas podrían llegar a un nivel de producción más de cuatro veces superior al nivel de elaboración de Alto Paraná, la pastera más grande de la Argentina, afincada en Puerto Esperanza, Misiones.

El presidente uruguayo insistió que «no hay marcha atrás» en la construcción de las plantas de celulosa que levantan las empresas ENCE, de España, y Botnia.

«No aceptamos que nadie, absolutamente nadie de afuera nos diga lo que tenemos que hacer para preservar la salud de nuestra gente y del medio ambiente», respondió, tajante, el mandatario uruguayo sobre la oferta argentina.

A la vez que reclamaba la no injerencia argentina, Vázquezutilizó ese encuentro para dar gestos de acercamiento al Partido de la Revolución Democrática (PRD), que postula a la presidencia de México al ex intendente Andrés Manuel López Obrador. El uruguayo reivindicó durante la reunión con Encinas que «se puede confiar en la izquierda».

Vázquez volvió a quejarse de los bloqueos de los puentes internacionales con la Argentina por parte de habitantes de la provincia Entre Ríos, limítrofe con su país.

«Estamos hablando de un proceso de integración en la región», comentó Vázquez sobre el Mercosur, «pero si uno de los países que integra ese proceso discrimina al otro, lo aísla, no es un proceso de integración sino un proceso de desintegración», completó el presidente de Uruguay.

Los cortes de ruta en la frontera, que en su momento llegaron a ser comparados por Vázquez con el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, podrían levantarse el lunes, en la asamblea de vecinos de Gualeguaychú prevista para ese día.

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