También diputados le achican superpoderes
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En esas condiciones, el macrismo contaría con los votos para aprobar la ley de emergencia, esta semana. Para la próxima, en cambio, se debatiría el endeudamiento, para lo que también el kirchnerismo pondrá condiciones.
En principio, el Frente para la Victoria debe justificar por qué a Macri le concederían endeudar a la Ciudad de Buenos Aires por la cifra que pide Grindetti, cuando a Jorge Telerman le negaron la posibilidad que, además, provocó el desplazamiento del entonces ministro de Hacienda, Guillermo Nielsen de la gestión.
Los argumentos son varios. Por un lado aducen que la de Telerman era una gestión «en transición» y, en cambio, «Macri tiene cuatro años por delante». Otra de las fundamentaciones es que «el macrismo envió un detalle de todo lo que quiere hacer y Nielsen no supo explicar bien para qué quería la deuda».
De todos modos, le pedirán a Macri que cree otra comisión de seguimiento y, además, que si se decide por la colocación de bonos, la operatoria esté autorizada antes, específicamente, por la Legislatura.
El jefe de Gobierno electo insiste en que el actual plantel de legisladores le sancione una cantidad de leyes que quiere para iniciar su gestión el próximo 10 de diciembre, aunque tras el recambio de bancas, en esa fecha, contará con más diputados que los actuales a su favor.
El kirchnerismo, por su parte, no quiere por ahora aparecer como el bloque que se opone a todas las votaciones, pero sí está dispuesto a conseguir modificaciones a las normas y no votarlas a libro cerrado.
En el medio, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, en crisis (aun menor que la del Congreso), no logra unificar posiciones, pero comenzó también a ejercer la oposición.
En ese clima, además, Macri se ha ganado un nuevo ex amigo, como Telerman.



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