12 de septiembre 2005 - 00:00

Tercer round de piqueteros el viernes

Incidentes el viernes pasado entre piqueteros duros y fuerzas policiales cuando se les impidió entrar a la Plaza de Mayo por la avenida y se los quiso desviar a Diagonal Sur.
Incidentes el viernes pasado entre piqueteros duros y fuerzas policiales cuando se les impidió entrar a la Plaza de Mayo por la avenida y se los quiso desviar a Diagonal Sur.
Los preparativos están en marcha: las columnas empezarán a moverse el miércoles, desde cuatro puntos del país, para confluir -o tratar de hacerlo-la tarde del viernes en la Plaza de Mayo, para reclamarle al gobierno un aumento de los planes sociales. La Marcha Federal -que reunirá a piqueteros, estudiantes, docentes y gremiosserá, entonces, la tercera intentona de las agrupaciones críticas a Néstor Kirchner por llevar su protesta hasta la puerta de la Casa Rosada, desde que el gobierno montó el operativo cerrojo. Esta vez estará el condimento de lo ocurrido el viernes, cuando el Ministerio del Interior frenó el paso de los manifestantes que protestaban contra la visita que hará George W. Bush en noviembre con el argumento de que debían marchar por Diagonal Sur y no por Avenida de Mayo. El bloqueo policial derivó en incidentes que dejaron a varios uniformados heridos. El viernes, según informaron ayer voceros piqueteros, la movilización insistirá en ingresar por Avenida de Mayo. Antes, como gesto, pedirán autorización para llegar a la Plaza.

La jornada del viernes es una de las apuestas más fuertes realizadas por los piqueteros. Está programada desde agosto y se amplía a docentes y estudiantes universitarios, a trabajadores de la salud y a distintos sectores gremiales de línea combativa.

Por eso el eslogan de la movilización excede el planteo de las agrupaciones de desocupados: «Por el trabajo, el salario, la salud y la educación, y contra la represión a la protesta social». En torno a esos ejes girará el programa de demandas que le llevarán al gobierno.

En el rosario de pedidos estaránel aumento de los sueldos hasta equipararlos con la canasta básica, el aumento de los presupuestos de salud y educación, el incremento a $ 350 de los planes sociales, la universalización de los mismos y, un tema recurrente, la liberación y desprocesamiento de los activistas con causas judiciales.

Será, advierten los organizadores, más numerosa que la del 2 de setiembre -que terminó en el Obelisco-y la del último viernes contra Bush.

A mitad de semana partirán columnas desde Córdoba y Rosario, desde el sur, otra del norte del país y una cuarta de la zona de Cuyo. Todas, en colectivos o tren, terminarán en la Capital Federal donde, luego de concentrarse, se movilizarán hasta la Casa Rosada.

Como antesala, el jueves habrá paro en hospitales y sanatorios mientras que se evalúa que se disponga una medida de fuerza para el viernes en las universidades. En realidad, está previsto que, como motivo adicional, estudiantes y jóvenes recuerden «La noche de los lápices».

La masividad que anuncian funcionará, aseguran, como antídoto contra el cerrojo policial que montó el Ministerio del Interior en las marchas anteriores.
«Es un operativo represivo y provocador que demuestra el fracaso del gobierno», dijo ayer Gustavo Giménez, del MST Teresa Vive.

Aníbal Fernández
, en cambio, aseguró el fin de semana que la decisión de bloquear el ingreso de los piqueteros a la plaza fue porque no se acató el «ordenamiento planificado». Para el ministro, el gobierno «garantizó el ejercicio de los derechos constitucionales» pero «sin tolerar caprichos».

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