La renovación total del Senado el año próximo, comenzó ayer a motorizar algunas propuestas desde la Alianza, cuando el ex jefe de Gabinete de ministros, Rodolfo Terragno, salió al ruedo a pontificar sobre cómo debería ser ese futuro cuerpo. Una tentación generalizada entre la dirigencia política porteña, que comienza a movilizar las alquimias internas para ver cómo se reparten el botín de 2 senadores por mayoría y 1 por minoría, más 13 bancas de diputados nacionales que se disputarán en 2001.
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En la Alianza, por los antecedentes anteriores, el que encabezaba una lista cedía el primer término de la otra. Así ocurrió con Aníbal Ibarra (Frepaso) y Enrique Olivera (UCR), o Ibarra-Cecilia Felgueras; o Graciela Fernández Meijide-Melchor Posse en territorio bonaerense. Y los del Frepaso creen que el mejor candidato a senador de la Alianza es Carlos Chacho Alvarez, lo cual dejaría el primer término de la lista de diputados para los radicales. Que por ser 13 las bancas en juego de la Cámara baja, ellos ubicarían 7 candidatos titulares, toda una cantera de resolución de conflictos internos. Una ecuación que choca en principio con las aspiraciones que ahora Terragno desnuda, después de negar que nunca sería candidato a senador. Y todo esto sin computar que en ambas papeletas (Diputados y Senadores) tendrán que cumplir con el cupo femenino, un conflicto interno al cual muchos aún no se han asomado.
Terragno afirmó ayer que es necesario «relanzar el Senado y hacer un pacto de honestidad», de modo que a ese cuerpo «ingrese gente que pueda tener ideas diferentes pero una honestidad a toda prueba», dijo autopromocionándose.
En relación a su eventual candidatura para ocupar un escaño en la Cámara alta, Terragno indicó que «si ése fuera el común denominador de todas las fuerzas uno podría pensar en hacer un esfuerzo, pero yo no veo que se esté pensando en eso»; y agregó: «Más bien se está olvidando la crisis del Senado, y se discute si Chacho Alvarez hizo bien o mal en renunciar, o si lo beneficia o lo perjudica» políticamente, indicó el dirigente radical en declaraciones radiales. Terragno afirmó, crítico respecto de la coalición UCR-Frepaso, que «el éxito del pasado no asegura el del futuro», y dijo que «hay que trabajar con el mismo ahínco para que la Alianza se consolide». En este sentido, advirtió que se requiere «no sólo una institucionalización de la Alianza, sino dar respuestas a la gente», ya que de lo contrario «se quedará sin sustento social». Negó luego que haya una ruptura entre el radicalismo y el Frepaso, al señalar que «cuando hay diferencias de criterios en el gobierno, rara vez se dan en forma vertical, dejando a radicales de un lado y frepasistas de otro».
Dijo luego que «más que una alquimia política lo que necesita el gobierno y el país es una estrategia de desarrollo económico y social acelerada». Didáctico, explicó que «hay otros países que lo están haciendo, y el resto de Latinoamérica está creciendo más rápido que nosotros», remarcó Terragno.
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