Toda la artillería a Lugano, que ofrece más leyenda que votos
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¿Afrancesado? Jorge
Telerman hizo una exhibición
de sus sentimientos
abrazando a una dama de
99 años en el acto de
campaña en Palermo de
ayer. Ahora va a Lugano a
ofrecer un hospital.
Pero Lugano, con sus 9 kilómetros cuadrados, es considerado «la capital del peronismo». Arranca el barrio, justamente, en la avenida Eva Perón y es en su suelo donde acostumbra a llevarse en forma simultánea a elecciones oficiales una puja de caciques barriales, sea pejotista o entre aquellos que ya han abandonado el sello para colarse en boletas de otro color.
«Es simbólico», aseguran militantes de diverso origen sobre el barrio donde nunca pudo vencer el radicalismo.
Macri viene ganando en esa barriada, de la mano, aseguran, de los peronistas que nutren sus filas, como el diputado Cristian Ritondo, quien suele hacer alarde de conquistar ese barrio aunque su suerte es la geografía vecina de Mataderos. Sin embargo, también se ha dicho que cuando tuvo Macri que jugar la segunda ronda electoral, en 2003, contra Aníbal Ibarra, éste fue ayudado desde esas latitudes que en primera habían favorecido al empresario.
Se reparte Lugano entre viviendas coquetas de clase media y pobladas villas de emergencia, como la 15, a la cual llaman Ciudad Oculta, y los conocidos complejos (Lugano I y II).
Con esos atractivos para la captación de votos, se llevó el sábado la actividad de campaña de los principales candidatos, aunque no todo fue en extrema tranquilidad. Por ejemplo, se cruzó la ministra Cerruti con el kirchnerista Gabriel Fuks, a quien había fustigado relacionándolo con el incendio, presuntamente intencional, de una villa. El funcionario la demandó por calumnias, pero en la tarde de actividad militante se saludaron, casi con cordialidad, al menos cuando una barra de uno y otro bando hizo presencia para evitar un cruce que pasara a mayores.
Al parecer, los vecinos de Lugano quieren más. Después de todo se trata de un invasión que termina gustando a los comerciantes de la zona. Será por eso, quizá, que el propio Telerman regresará esta semana con la promesa de un postergado hospital para el barrio. Pero no es todo: Néstor Kirchner también pasará por allí el sábado próximo, cuando acompañe a Filmus en la caza de los últimos votos previa a los comicios del 3 de junio.




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