14 de febrero 2001 - 00:00

Traducen informe de lavado de dinero: sorprende por elemental

El fiscal federal Guillermo Marijuan pidió ayer al juez Adolfo Bagnasco que solicite una traducción del informe elaborado por un subcomité del Senado de los Estados Unidos vinculado al Partido Demócrata, donde se involucra a dos bancos argentinos en supuestas operaciones de lavado de dinero. El lunes, el procurador general del Tesoro, Enrique Marcer, había adjuntado ese paper del subcomité permanente que investiga el lavado de dinero en el sistema bancario norteamericano, junto a publicaciones parciales efectuadas por el monopolio «Clarín».
El informe firmado por el senador Carl Levin, en la parte que menciona a la Argentina, no tiene un solo sustento serio sobre operaciones de lavado de dinero, salvo presunciones.

Esta es la traducción textual del irrelevante testimonio que provocó polémica por razones políticas exclusivamente:

La investigación del Equipo de Trabajo por la Minoría examina diferentes bancos sin presencia física -»shell banks», considerados de alto riesgo-en forma detallada. El M.A Bank (corresponsal de Mercado Abierto Sociedad de Bolsa de Aldo Ducler) es un banco con licencia de islas Cayman que argumenta tener una oficina administrativa en Uruguay pero que opera en la Argentina utilizando las oficinas de compañías vinculadas. El Federal Bank (corresponsal del ex República de Raúl Moneta) es un banco con licencia de Bahamas que brinda servicios a clientes argentinos pero que, aparentemente, ha operado desde una oficina o residencia en Uruguay.

Ninguno de estos bancos posee una oficina oficial de negocios en donde se llevan a cabo actividades bancarias ni tiene una planta permanente de trabajadores. La ausencia de una oficina física de empleados les facilita a estos bancos evadir la supervisión. Esto dificulta tareas de los reguladores como el monitoreo de actividades, las inspecciones y las comunicaciones con el personal del banco.

Las autoridades argentinas no estaban al tanto de la presencia del M.A. Bank en su país, por lo tanto nunca revisaron sus actividades. Asimismo, los reguladores de islas Cayman y Bahamas nunca viajaron a la Argentina o Uruguay para realizar una super-visión «on site» del M.A. Bank y del Federal Bank respectivamente.

El Equipo de Trabajo por la Minoría recolectó información sobre estos bancos a través de la realización de entrevistas, la revisión de expedientes judiciales y el análisis de material brindado por los bancos de Estados Unidos con los que operaban. La evidencia indica que estos bancos tienen un pobre -prácticamente inexistente- control de opera-ciones de lavado de dinero y manejan millones de dólares en fondos sospechosos relacionados con actividades como el tráfico de drogas, el fraude financiero y otros hechos delictivos.

Los bancos de Estados Unidos estudiados (Citibank, Chase Manhattan, Bank of America y otros), que realizan actividades de corresponsalía, operaron en gran medida bajo una atmósfera de complacencia, de falta del adecuado cuidado, controles débiles y respuestas inadecuadas frente a información sospechosa. Estos son algunos ejemplos:

Funcionarios del Citi-bank encargados de las corresponsalías en la Argentina indicaron que cuando abrieron una cuenta para el M.A. Bank no verificaron ningún informe mensual de actividades ni el estado de las cuentas del banco. Los funcionarios indicaron que asumieron que el personal del Citibank en Nueva York -encargado de las cuestiones administrativas de las cuentas-o el personal de Florida -forma parte del departamento antilavado- habían revisado las cuentas. También manifestaron que no pueden identificar personas de la Argentina que hayan revisado las cuentas de corresponsalía por posibles actividades de lavado de dinero.

Cuando en 1998 una corte de Estados Unidos determinó la confiscación y el congelamiento, alegando crímenes relacionados con el lavado de millones de dólares en la cuenta de corresponsalía del Citibank perteneciente al M.A. Bank, y además, mediante una declaración oficial, describió el congelamiento de fondos como una consecuencia del lavado de dinero proveniente del tráfico de drogas, el Citibank nunca reconoció -hasta lo informado al Equipo de Trabajo por la Minoría en 1999- que el congelamiento de los fondos fue como consecuencia de operaciones relacionadas con la droga.

El Citibank tiene una relación de corresponsalía con el Banco República y su banco offshore afiliado Federal Bank. El gerente del Citibank responsable de estas cuentas señaló que fue «sorprendente» y «preocupante» enterarse de que el BCRA había informado, mediante reportes de auditoría, en 1996 y 1998 que el Banco República no tenía un programa para detectar operaciones de lavado de dinero.

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