Tragamonedas: otro regalo de despedida
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Sturzenegger justificó los despidos en el Servicio Meteorológico y planteó una reforma total del organismo
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Cae la aprobación del Gobierno y se erosiona el pacto anticasta: qué dicen las encuestas
La prórroga
de la
concesión de
las tragamonedas
a la
empresa de
su amigo
Cristóbal
López la
firmó Néstor
Kirchner el 5
de diciembre
pasado, pero
su esposa
esperó al 31
de diciembre
-día declarado
asueto
oficial- para
publicarla en
el Boletín
Oficial.
Macri, con su mutismo, consiente el avance del gobierno nacional sobre los juegos de apuestas, que por Constitución debería regular la Ciudad de Buenos Aires. Y es al menos la tercera oportunidad que el jefe de Gobierno deja pasar.
Ocurrió con la concesión de los bingos, cuyo producido le reportaría al distrito mucho más que el aumento del ABL (Alumbrado Barrido y Limpieza). Se calcula que sólo las máquinas tragamonedas de la Ciudad de Buenos Aires recaudarían en bruto más de $ 450 millones anuales.
Luego se estuvo al borde de hacer valer un convenio que prorrogaba por veinte años el acuerdo entre Lotería Nacional y el Instituto del Juego porteño, para que el distrito recibiera un porcentaje de los juegos y no todo, como correspondería. El decreto de Néstor Kirchner fue publicado en el Boletín Oficial el 31 de diciembre de 2007, jornada que fue declarada de asueto para la administración pública.
Al menos Macri ha logrado la sanción de una ley que reduce dos cargos en el directorio del Instituto del Juego porteño, un organismo cuyo desempeño por el momento se acota a campañas de difusión contra el juego clandestino y otras materias de ese estilo, pero que no puede todavía cumplir con algunos de los propósitos para los que fue creado, como organizar y controlar el azar en el distrito, o bien crear una lotería propia.




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