27 de septiembre 2002 - 00:00

UCR da quórum para votar polémico juicio a la Corte

El peronismo de Diputados consiguió ayer que la UCR se comprometa a bajar al recinto para tratar el juicio a la Corte Suprema el miércoles de la semana que viene, aún cuando cada bloque mantenga una posición propia: los oficialistas -mayoritariamente- van a pedir una moción de preferencia para cerrar el proceso en los siguientes 7 días; los radicales insistirán en mandar a comisión los dictámenes de acusación y los absolutorios.

A pesar de que ambas variantes prosperan por mayoría simple (la mitad más uno de los presentes), la última cuenta con grandes probabilidades de éxito, siempre y cuando la oposición traduzca en manos en alto la coincidencia de radicales, aristas de Elisa Carrió, frepasistas, la izquierda en general y algunos provinciales que se juramentaron a guardar en la comisión de Juicio Político los cargos contra Julio Nazareno, Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Antonio Boggiano, Augusto Belluscio, Gustavo Bossert, Carlos Fayt y Enrique Petracchi, hasta que haya número (2/3 de adhesiones) para pasarlos por las armas en el recinto y trasladar al Senado la etapa de sentencia.

• Esfuerzo

Después de tantas demoras -hace casi 3 meses que sigue vigente la amenaza de definir el enjuiciamiento en el plenario, pero la UCR venía negando quórum-, el PJ tratará de hacer un esfuerzo para hacer votar la moción de preferencia que permita clausurar la embestida contra el noneto de ministros la segunda semana de octubre.

De no alcanzar el objetivo, se cumplirá la meta de mínima: el justicialismo demostrará que hizo todo lo posible, aunque no satisfaga al máximo tribunal y deje incompleta la vía de pacificación entre poderes. En el peor de los casos, tampoco será sencillo para Carrió y compañía activar de nuevo la bomba del juicio político y sacar un dictamen ampliado contra la Corte en los meses venideros.

• Mandato

Horacio Pernasetti explicó a este diario que «vamos a cumplir con el mandato del comité nacional de devolver los cargos a Juicio Político para agregar más acusaciones y avanzar en la destitución, al menos, de la denominada mayoría automática». «Vamos a imponernos en la votación», agregó convencido el jefe de la bancada UCR, quien arguyó que -según el reglamento- deberá ponerse a consideración el pase a comisión y después, en caso de fracasar la primera opción, se hará lo propio con el planteo de incluir el proceso en la sesión siguiente como pretenden duhaldistas, menemistas y otras tribus del PJ.

• Condición

Pernasetti comunicó ayer oficialmente a Eduardo Camaño la disposición del radicalismo a bajar al hemiciclo la semana próxima, con la condición de que abogarán por la vuelta a Juicio Político de los cargos. El cacique parlamentario venía de hablar con varios de sus correligionarios con rango de gobernador, entre ellos, el mendocino Roberto Iglesias, adelantado en materia de conciliación con el oficialismo por una cuestión de urgencias coparticipables.

Con bastante optimismo, el titular de Diputados trasmitió de inmediato a sus colegas del peronismo la noticia de que la UCR daría quórum, a sabiendas de que no se puede saber a ciencia cierta si prosperará, finalmente, la voluntad opositora o si el oficialismo conseguirá transformar tantos esfuerzos en un primer paso concreto para rechazar el enjuiciamiento, tras meses de coreografía.

Nadie lo dijo en voz alta,
pero es probable que los justicialistas esperen ayuda indirecta de los mandatarios radicales, en caso de que falten votos para hacer prosperar la preferencia. Imaginan, en caso de fuerza mayor, que podrían hacer levantar a sus legisladores para facilitar la votación que tanto precisa el gobierno para cerrar el principal foco de conflicto con la cabeza del Poder Judicial y así darle una tregua a la Economía en Tribunales.

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