12 de junio 2002 - 00:00

UCR del Senado se parte en tres bloques

El radicalismo del Senado se fracturó ayer, después de que Rodolfo Terragno y otros tres legisladores -el pampeano Juan Carlos Passo y los jujeños Gerardo Morales y Mónica Arancio de Beller formalizaran lo que anticipó este diario el viernes pasado. Anoche, se presentaron en dependencias de la UCR para pedir por escrito el divorcio inmediato.

Se trata de la primera consecuencia secesionista a partir de la alianza con el gobierno de Eduardo Duhalde, al cual el alfonsinismo y sus amigos apoyan a contrario sensu de lo que vienen reclamando Terragno, Passo, Morales y Arancio.

•Minibancadas

Curiosamente, los fugados se dividieron en sendas minibancadas, el ex jefe de Gabinete de Fernando de la Rúa y su colega de La Pampa montaron el bloque radical independiente; en tanto que los norteños reflotaron el nombre de la entente que les permitió derrotar al peronismo en su distrito, en octubre. Desde anoche, a Morales y a Arancio se los conoce como los únicos miembros del Frente Cívico Jujeño, denominación que recuerda al oficialismo catamarqueño (de hecho, sus embajadores en la Cámara alta, Marita Colombo y Eduardo Brizuela del Moral, mantienen la identidad frentista, aun cuando funcionan como hermanados a la UCR). Morales y Arancio no quisieron desatar un conflicto en el radicalismo provincial y, por esa razón, abrieron una escudería propia.

Las eyecciones de la víspera dejan debilitado al chubutense Carlos Maestro, único sobreviviente de la conducción del bloque en la máxima jerarquía. Passo se desempeñó como vice hasta que renunció hace algo más de un mes, mientras que Morales dio un paso al costado de la secretaría de la bancada después de que la otra vice, la rionegrina Amanda Isidori, facilitara con su salida del recinto la derogación de la ley de «subversión económica».

•Reacción

Esta votación, que terminó desempatada por Juan Carlos Maqueda (PJ-Córdoba), precipitó la crisis interna y provocó una reacción del cuarteto de rebeldes en protesta porque, más allá de la actitud de Isidori (instigada por el gobernador Pablo Verani, quien firmó el «Documento de los 14 puntos» que reclamaba la derogación de «subversión económica» y nunca renegó de aquella rúbrica), la mayoría de los correligionarios se pronunció en contra del proyecto a pesar de que ayudaron al oficialismo a reunir quórum y dar 2/3 de adhesiones para el tratamiento sobre tablas.

Tanto Terragno y Passo como los de Jujuy anunciaron que integrarán una mesa de consulta con otros bloques (se supone que invitarán a Colombo y Brizuela), sin excluir -en el futuro-al mismo radicalismo oficial, para compartir proyectos y votaciones. Los díscolos no descartan la posibilidad de acercar posiciones con varios correligionarios que todavía militan en el bloque UCR, entre ellos, el fueguino Jorge Colazo, que habitualmente vota en contra de todas las iniciativas del Ejecutivo. También imaginan coincidencias con la chaqueña Miriam Curletti, a quien Angel Rozas ya reconvino por sus actitudes notoriamente opuestas al duhaldismo.

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