13 de junio 2006 - 00:00

UCR lavagnista no consigue seducir al radicalismo K

El operativo montado por la cúpula de la UCR para que los gobernadores radicales kirchneristas se sumen al proyecto «Lavagna 2007» no tuvo resultados positivos por el momento. Adolfo Stubrin, presidente de la convención del radicalismo, se tomó un avión a Mendoza el jueves pasado para intentar convencer a Julio Cobos de la necesidad de unificar las distintas posiciones partidarias. Sin embargo, el mandatario mendocino se mantuvo firme en su decisión de apoyar una concertación radicalkirchnerista para las elecciones del año entrante. Tanto que hoy el comité radical de Mendoza emitirá un comunicado apoyando la alianza con el Frente para la Victoria.

Cobos se sintió defraudado tras la visita de Stubrin ya que esperaba que la reunión se refiriera solamente a temas vinculados con la convención por celebrarse en agosto, pero el gobernador se encontró con un abierto intento de seducción a la candidatura de Roberto Lavagna, según revelaron fuentes cobistas a este diario. «Kirchner no reconoce al partido, sino solamente a personas puntuales. Su propuesta de formar una concertación a la chilena es falsa porque no son los partidos políticos los sujetos del acuerdo, sino algunos dirigentes puntuales», le planteó Stubrin al mendocino.

Ante la inamovilidad de la posición de Cobos, el titular de la convención de la UCR hizo un último intento por advertirlo sobre las consecuencias negativas que su acuerdo con kirchnerismo podría aparejar para el centenario partido.

Le explicó Stubrin que, de acordar con el oficialismo, el radicalismo podría perder su titularidad en ciertos organismos de control que actualmente ocupa, como el Consejo de la Magistratura y la Auditoría General de la Nación, a cargo de Leandro Despouy.

  • Acuerdistas

  • Los gobernadores radicales que apoyan un acuerdo con el kirchnerismo son, además de Cobos, Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Arturo Colombi (Corrientes), Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) y Miguel Saiz (Río Negro). La cúpula radical encarnada en Stubrin y Roberto Iglesias confía en que a medida que el oficialismo decida candidaturas propias en estas provincias para la elección de gobernador del año próximo, los radicales K comenzarán a adherir a la postura oficial del partido a través de la figura de Lavagna. Ese proceso comenzó a delinearse ayer, cuando el presidente del bloque de senadores del oficialismo, Miguel Pichetto, aseguró que «el Frente para la Victoria de Río Negro es la construcción de una herramienta para cambiar el estilo político en la provincia y convertirnos en gobierno» en 2007.

    Pichetto, que aspira a ocupar la gobernación de su provincia, aseguró: «Estamos trabajando seriamente para elaborar una propuesta amplia y participativa que nos lleve al triunfo, como alternativa ante la continuidad del radicalismo que durante los últimos 23 años puso a Río Negro en una situación calamitosa», agregó.

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