El ingreso al Palacio de Hacienda de los representantes de las cuatro entidadesfue desordenado porque el acceso a la Plaza de Mayo estaba cortado, por una manifestación de hinchas de Racing que frente a la Casa Rosada le pedían a Kirchner que intervenga para que el club no descienda. Además, en el medio de la Plaza, ex combatientes de Malvinas acampan pidiendo al gobierno que se les reconozcan sus derechos. Mientras tanto, largas colas de afiliados a UPCN, con bombos y banderas se dirigían caminando hacia el Luna Park. Es decir, un caos. A esto se sumó una nube de periodistas que, por separado, les fueron arrancando declaraciones.
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Alberto Fernández llegó una hora y veinte después de lo convenido y la reunión comenzó a las 19.30 horas. Previamente,hubo una discusión entre el personal de Ceremonial y los ruralistas. La orden oficial era 4 x 2, es decir que sólo podían ingresar a la reunión los titulares de las entidades sin sus vicepresidentes y asesores.
Esto provocó un momento de tirantez que finalmente fue subsanado. Los vicepresidentes y asesores, casi una docena de personas, fueron siguiendo la reunión en el Salón de Cuadros acompañados del Secretario de Agricultura, Javier de Urquiza (quién esperaba que termine rápido la reunión, para poder celebrar su cumpleaños), en tanto en el despacho del ministro de Economía, se llevó a cabo el encuentro central donde el tema excluyentefueron las retenciones móviles. En una situación inédita, los dirigentes agropecuarios se enteraron con indignación de la conferencia de prensa donde el jefe de Gabinete, los acusó de retener cosechas para especular; de ser un sector mayoritariamente informal; de no tener voluntad en acordar. Esta larga conferencia de prensa enunciando «lo bueno que era el gobierno» terminó por irritarlos aún más. Así fue que decidieron permanecer en el área ministerial negándose a abandonar estas dependencias a la espera de irse con una solución.
Atrincherados en el Ministerio de Economía, los pocos funcionarios del piso 5to no sabían cómo reaccionar. Los medios se negaron también a abandonar el edificio a la espera de las declaraciones de los dirigentes agropecuarios.
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